1 Lucha de clases internacional (a partir de 2017)

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2017-12-19 Por el derecho de Cataluña a la autodeterminación

 Primera expresión pública del INTERNACIEMA KOLEKTIVISTA CIRKLO

 

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En defensa del derecho de autodeterminación de Cataluña

¡Fuera la bota represiva del gobierno de la Monarquía!

Por una república obrera


El 1 de octubre, el pueblo catalán, en medio de una fuerte campaña represiva previa del Estado Español, impuso materialmente la realización de un Referéndum. Soportando cargas policiales y secuestros de urnas llenas de votos, más de dos millones personas (de un censo total de cinco) votaron a favor de la pregunta “¿Quiere que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?”.


El mandato de las casi imposibles urnas y de la calle es muy claro: la población catalana se ha movilizado mayoritariamente para defender su derecho a decidir democráticamente su propio destino, contra la prohibición y la represión de la monarquía española.


Pero la pregunta tenía su trampa. La única elección posible para votar contra la monarquía franquista forzaba a elegir “independencia” sin más matiz, sin más posibilidad de opinar sobre qué república y qué relación inmediata y futura mantener con los otros pueblos actualmente súbditos del Borbón.


El 27 de octubre, fue finalmente “un poco proclamada” la República Catalana independiente y soberana por la mayoría del parlamento. Esta mayoría estaba constituida por dos coaliciones, Junts pel Sí -dominada por dos partidos burgueses (PDeCAT y ERC)- y CUP-CC -con gran simpatía entre la juventud, asentada en la pequeña burguesía radical y con el apoyo de varias organizaciones que se reclaman del anticapitalismo y el socialismo-. Su peso electoral respectivo fue en 2015: 39,60% y 8,2%.


Entre el 1-O, día del referéndum, i el 27 de octubre, ha habido un larguísimo lapso de tiempo en el que el presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigemont (PdeCAT), ha maniobrado hasta el ultimo instante para evitar finalizar el camino marcado en el parlamento entre Junts pel Sí i CUP-CC. Y mientras pasaba el tiempo, dejaba enfriar la impresionante movilización de masas que durante cuatro días (del 30 de septiembre al 3 de octubre) invadieron escuelas, plazas y calles, para defender su derecho a votar y, habiendo ya votado, para defender el recuento del resultado.


La burguesía republicana e independentista que nunca lo fue


Las maniobras, dudas, oscurantismo, retrasos injustificados, pactos secretos, traiciones, etc, han sido la tónica de toda la acción política burguesa independentista de cara a las masas arrastradas bajo su bandera. En este proceso, el viejo partido CiU ha muerto quebrado económicamente, escindido y envuelto en numerosos procesos de corrupción a gran escala… y ha resucitado como PDeCAT. En una huida hacia delante a la desesperada para evitar su propia desaparición, el gran partido de la burguesía catalana, que ha convivido felizmente con la Monarquía y con todo tipo de gobiernos, ha sabido tomar las riendas del poderoso sentimiento de opresión nacional, reforzado por los numerosos agravios insultantemente anticatalanes de los últimos gobiernos del PP.


El resultado es contradictorio: si bien el PDeCAT, de momento, ha salido relativamente bien parado de la mayor crisis política interna que ha tenido la burguesía catalana desde la muerte de Franco, el precio ha sido ir mucho más lejos de lo que jamás se había planteado en su reivindicación nacionalista.


El 27 de octubre, Carles Puigdemont, a la cabeza de Junts pel Sí, tuvo que tomar finalmente una decisión. Estaba atrapado entre el compromiso formal de respetar el resultado del referéndum y la propia dinámica del fracaso de sus negociaciones secretas con el gobierno Rajoy para desactivar el peligroso juego del “procés constituent” (proceso constituyente). El 26 de octubre la traición a su propia hoja de ruta ya estaba servida, la disolución del parlamento rebelde y la convocatoria de nuevas elecciones, pactados. El gabinete de Presidencia de la Generalitat lo pre-anunció y se publicó en todos los medios. Pero a última hora no pudo o no quiso o (lo más probable) no consiguió todas las condiciones que deseaba para ser el enterrador directo y se vio obligado a proclamar con la boca pequeña la República Catalana en un parlamento rodeado por miles de manifestantes que lo exigían. Proclamación hecha en el aire, sin ningún tipo de instrumento para hacerla real, sin ningún llamado a la intervención de las masas para imponerla, con sus líderes preparando las maletas para huir del país.


El seguidismo de la pequeña burguesía independentista


Desde el momento de su aparición parlamentaria en 2012 hasta el día el día de hoy, la CUP-CC (8% de los votos) – con lenguaje «anticapitalista» y puños en alto – no ha hecho más que seguidismo del bloque burgués: su voto fue determinante para la constitución de un nuevo gobierno burgués en Cataluña, idéntico a todos los anteriores a excepción de la promesa de realización de un referéndum de autodeterminación. El voto parlamentario de la CUP-CC, una y otra vez, ha sido la razón por la que se ha sostenido el gobierno catalán (apoyo a los Presupuestos de siempre a cambio de migajas miserables en servicios sociales) y, aún más, su voto ha sido necesario para aprobar en el parlamento catalán la Ley de Transitoriedad, por la cual la burguesía catalana se ha querido garantizar a sí misma - y a sus compañeros de clase del Estado Español y del mundo- que todas las leyes españolas vigentes, todo el entramado jurídico antiobrero, todos los contratos comerciales, todos los compromisos internacionales, toda la deuda, etc, serían respetadas mientras “la nueva república desarrolle las suyas propias”.


La dirección de la CUP se ha dedicado a esconder a las masas la cruda realidad de que sus aliados burgueses no conocen más intereses que los suyos, que para ellos la reivindicación nacional, incluso cuando la radicalizan, no es más que un instrumento de negociación para incrementar su parte del pastel. Lo ocultan, pero lo saben, porque con la aprobación de la Ley de Transitoriedad, el seguidismo dió un paso más adelante: por si acaso finalmente hubiera una “nueva república”, con la ley aprobada se garantiza que, para empezar, no se pondrá en cuestión ni un punto ni una coma de las bases económicas, sociales y políticas de la actual dominación del capital sobre la clase trabajadora.


En resumen: la CUP ha sido el florón rojo del camino sin salida hacia algo que ninguna de las dos clases sociales principales necesita: una República burguesa catalana.


El Estado Español


El gobierno encargado de la represión contra el pueblo catalán es uno de los más débiles de los últimos cuarenta años. Tras dos elecciones generales en el plazo de seis meses, el PP sólo consiguió la investidura de Rajoy gracias a la abstención de la mayoría de diputados del PSOE, lo que a su vez generó una crisis profunda en este partido, de la que todavía está reponiéndose.


El gobierno español está en manos de un partido que tiene el palmarés de la corrupción en Europa. El PP está inmerso en tal cantidad de procesos judiciales por corrupción que tiene 900 cargos y excargos imputados. Es el primer partido que ha sido imputado como tal, por la destrucción de pruebas determinantes (discos duros) en el caso Bárcenas, un caso que ha puesto a la vista los enormes ingresos ilegales (caja B) que se han manejado desde su tesorería general. El presidente del gobierno, milagrosamente, no está imputado, pero ha tenido que declarar ante el juez y su nombre aparece como receptor de sobres de dinero de esa caja B. Rajoy dice que “los catalanes hacen cosas”. Pero lo cierto es que en la España de los borbones “pasan cosas”. Por ejemplo, que prácticamente nunca los procesos de corrupción acaben con condenas efectivas, que los jueces y fiscales sean relevados a gusto de los imputados, que los juzgados se incendien, que la mortalidad entre los testigos de los casos de corrupción se dispare….


En pleno desarrollo del desafío independentista catalán (como lo llama la prensa española), para conseguir que se aprobaran los Presupuestos del Estado de 2017, el gobierno minoritario del PP necesitó y compró la vergonzosa colaboración del Partido Nacionalista Vasco (PNV), rebajando el cupo anual a pagar por Euskadi al Estado. A fecha de hoy el cupo vasco ha vuelto a ser rebajado, pero los Presupuestos de 2018 no están aprobados ni se espera que lo sean pronto, porque la movilización vasca de solidaridad contra la represión en Cataluña no le ha permitido al PNV repetir la jugada.


Gracias a las garantías parlamentarias del PSOE y el PNV Rajoy ha disfrutado todo el tiempo de manos libres para criminalizar el referéndum e impedir cualquier posible negociación con la Generalitat catalana. Las únicas respuestas que ha ofrecido han sido la asfixia financiera, la inusitada represión policial y finalmente el art. 155 de la Constitución, mediante el cual ha disuelto manu militari un Parlamento democráticamente elegido por los catalanes, ha convertido la administración autonómica en una simple delegación ministerial de Madrid y ha convocado nuevas elecciones autonómicas para el 21 de diciembre.


La celebración de un referéndum en condiciones de libertad habría tenido que ser un acto democrático como los que sí han podido llevarse a cabo sin grandes histerias en otros países más civilizados (Quebec en Canadá o Escocia en Reino Unido). Pero en manos de los gestores de la monarquía heredera de la España Una, Grande y Libre, la reivindicación y la decisión de celebrar la consulta ha tenido como respuesta del Estado la ocupación de Cataluña con miles de agentes armados de la policía y la Guardia Civil, más de 1000 heridos en las cargas policiales del 1 de octubre, centenares de manifestantes pendientes de multas y juicios, el Presidente de la Generalitat y la mitad de su gobierno en el exilio, conocidos dirigentes independentistas y el otro medio gobierno en la cárcel, censura en la televisión pública, persecución de los maestros…


Y todo ello ha podido ocurrir gracias a la colaboración del PSOE sin la cual el gobierno Rajoy ni existiría ni podría sostenerse un solo día. El actual Pedro Sánchez ya no recuerda el golpe de mano interno que le destituyó hace un año por negarse a facilitar un nuevo gobierno del PP. Ni sus afirmaciones de que jamás votaría a favor de aplicar el art. 155 de la Constitución contra la autonomía de Cataluña. Ahora cumple cabalmente con su función de mantener a flote el ya demasiado viejo y corrupto Estado Español explicando a sus militantes que lo hace porque “somos una oposición de Estado” que “vigila” para que haya “una aplicación comedida” del arsenal represivo contra Cataluña.



La clase obrera


Hasta unas pocas semanas previas al referéndum, la clase obrera catalana se ha mantenido totalmente a la expectativa. Su participación en las grandes movilizaciones independentistas ha sido parcial y disuelta como “pueblo” bajo la dirección de la burguesía. Esta misma disolución se ha dado de manera general en los Comités de Defensa del Referéndum (CDR), que han sido la organización de masas que ha tomado en sus manos la organización clandestina y efectiva del referéndum, en unas condiciones semejantes a las de un estado de excepción (detenciones, registros, intervenciones de la policía y la guardia civil en empresas, dependencias administrativas y domicilios). Con sus altos y bajos y su composición variable dependiendo del barrio o localidad, los CDR (hoy transformados en Comités de Defensa de la República) han organizado la rabia creciente contra la represión proveniente de Madrid y ha sido un intrumento clave en la radicalización del proceso.


La primera vez que la clase obrera ha intervenido como tal, con sus propios instrumentos de acción, ha sido en los días previos al referéndum, cuando las asambleas de estibadores de los puertos de Barcelona y Tarragona aprobaron no dar servicio a los barcos enviados por el gobierno de Madrid para alojar los efectivos de refuerzo de la Guardia Civil, enviados para impedir el referéndum. El siguiente hito de intervención independiente como clase, ahora ya a escala de todo el territorio, fue la convocatoria y el desarrollo de la Huelga General del 3 de octubre.


Hasta los días previos al referéndum, una fracción importante de la clase se ha mostrado absolutamente indiferente a la reivindicación nacional liderada por los mismos que han gobernado la Generalitat, aplicado los grandes recortes sociales, privatizado los servicios públicos, enviado a los mossos de esquadra contra las protestas sociales y robado a manos llenas. Montadas en esta sana desconfianza, la direcciones de las federaciones sindicales de UGT y CCOO, mayoritarias pero débiles y muy desprestigiadas, han dado la espalda a la defensa del derecho de autodeterminación -que en viejos tiempos formó parte de su programa- y dejado manos libres al Estado Español para reprimir y a la burguesía catalana para que lo lidere a su beneficio.


Mención aparte merece la federación catalana de CGT, sindicato de un anarcosindicalismo descafeinado, cuyo peso en el seno de la clase obrera catalana es ya importante y parece que en continuo aumento. La ideología anarquista particular de la dirección de este sindicato, que insiste constantemente en defender la independencia de clase, le permite participar en los comités de empresa regulados por el estado, pero le impide defender sin ambages el derecho de los pueblos (en concreto el catalán) a su autodeterminación. No obstante, CGT no ha podido eludir la enorme presión de sus bases ante el cariz represivo de los acontecimientos y días antes del referéndum convocó -junto a otros pequeños sindicatos catalanes: COS-IAC-CSC-CNT una Huelga General “a partir del 3 de octubre”. La convocatoria generó tal entusiasmo que a última hora CCOO y UGT se “sumaron” para intentar convertirla en un “paro de país” de un solo día y sin contenido de clase, asumido hábilmente por la propia Generalitat. Lo cierto es que el día 3, a la llamada de sindicatos de clase, la huelga era un inmenso grito antirrepresivo en Cataluña… que fue acallado a última hora, cuando la dirección de CGT unilateralmente y sin explicaciones desconvocó la continuación en días posteriores.

 

Por otra parte, en Cataluña, de los dos grandes partidos obreros tradicionales (PSC-PSOE y PSUC-PCE) sólo el primero continua interviniendo en la escena política. El PSC tiene una débil relación con la clase obrera, centrada prácticamente en el terreno electoral (entre el 12 y el 16% de los votos en los últimos años, la mitad de los que obtenía en la década anterior). En su interior tiene una importante componente federalista que de vez en cuando defiende públicamente el derecho a la autodeterminación. Esta naturaleza es lo que le permite hacer un dubitativo papel de puente entre el españolismo monárquico de la dirección del PSOE y el “catalanismo”, aunque siempre y en todo caso acaba plegado a Madrid.


Los últimos detritos del viejo PSUC, varios grupos ecologistas y la filial de Podemos mantienen una coalición llamada “Catalunya sí que es pot” (8,15% de los votos en 2015) que actualmente detenta la alcaldía de Barcelona. Esta coalición pequeñoburguesa se presentó a las elecciones con la consigna de República Catalana. Sus representantes han mantenido un perfil completamente plano, adaptado a la gestión burguesa de la gran metrópoli y, a medida que se desarrollaban los acontecimientos, han ido reculando en su reivindicación republicana, hasta votar abiertamente en contra de su propio programa el 27 de octubre, en el parlamento catalán. “Catalunya sí que es potha jugado al sí, al no, al negociemos, al no sé, al votemos pero solo cuando nos deje Madrid, para acabar siendo el primer naufragio político catalán: su líder Albano Dante Fachín ha sido expulsado sin contemplaciones por Pablo Iglesias, acusándolo de votar a favor de la proclamación de la República Catalana. La marca regional de Podemos se ha roto de arriba a abajo. Iglesias ha intentado aplicar un art. 155 en su interior, disolviendo la dirección y convocando una nueva elección, pero el resultado ha sido la ruptura y la formación de una nueva organización. Aún así, la guerra continúa abierta entre los que no han abandonado, hasta el punto de que al menos diez círculos locales de la provincia de Barcelona han aprobado en asamblea no participar en la actual campaña electoral.


La convocatoria de elecciones y el desmoronamiento del frente político independentista


El día 30 de octubre fue el día de la verdad. No fue casualidad que el viernes 27 de octubre nadie saliera al balcón a proclamar la República, ni nadie ordenara arriar las banderas de España del Palacio del Parlament, que no se publicara la Resolución aprobada en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña. El primer día laborable se desveló el pastel: PDeCAT y ERC aceptaban participar en unas elecciones cuyo único objetivo era desmovilizar a las masas y humillar a Cataluña en un contexto de fuerte represión policial. Los mossos se sometían sin más al cambio de mandos, la administración autonómica se convertía en un virreino… Los cinco años que PDeCAT y ERC se habían tomado para “preparar las estructuras de la República” eran un timo. No había absolutamente nada preparado. Era todo un farol. El desconcierto se apoderó de todos los que habían llegado a creer que detrás del secretismo en la actuación de Junts pel Sí había algo diferente a la traición. La CUP, toda la Izquierda Independentista (Endavant, Arran, COS) que les había seguido el juego, quedaron sin palabras, pero no por ello menos expuestos a la represión y las provocaciones fascistas. El sentimiento de traición era generalizado.


El único foro estrictamente de clase que había funcionado hasta ese momento, la mesa de sindicatos que convocó la huelga general del 3 de octubre (CGT-COS-IAC-CSC-CNT), también se dislocó. La IAC, pese al acuerdo de actuar en bloque con todos los demás, decidió sin previo aviso la convocatoria unilateral de una nueva jornada de huelga el 8 de noviembre. Sabiendo que su capacidad de movilización le impedía garantizar un resultado digno, esa convocatoria bloqueó la posibilidad de organizar una auténtica huelga general indefinida contra la represión española. Ni el gobierno de Rajoy ni el frente burgués PDeCAT-ERC podían recibir mejor regalo. La clase obrera organizada no molestaría interviniendo masivamente con sus propios métodos, incorporando a las reivindicaciones democráticas sus propias reivindicaciones de clase. Evitada la huelga, la vuelta al corral monárquico ya puede hacerse con movilizaciones “populares” controladas que permitan unos mejores términos de negociación sin más interferencias.


La CUP no hace balance de la debacle


El 12 de noviembre, una Asamblea Nacional extraordinaria de la CUP declaraba ilegítimos los comicios convocados por Madrid pero aprobaba participar con candidatura diferenciada, dado que sus aliados independentistas se habían sometido al art. 155, incluso con cierto entusiasmo electoral. La Ponencia Política aprobada, que ha servido de base para el programa electoral del 21D, es todo un encaje de bolillos donde se puede leer una cosa y su contraria pero nada que explique el auténtico papel jugado por los parlamentarios de la CUP, la razón por la que han quedado tan expuestos a la traición de lo que llaman “el resto de fuerzas políticas democráticas y republicanas” (PDeCAT y ERC), cuando nada diferente de lo ocurrido era esperable.


En ambos documentos, la CUP centra su objetivo en una Asamblea Constituyente, la “defensa de la República del 1 de octubre” y la resistencia a la represión. Todo lo demás queda subordinado a ellos. Se incluyen algunas reivindicaciones de la clase trabajadora para “dar contenido” y “construir desde abajo” la República. Pero una República existe o no existe. Es una forma de Estado, de poder. En manos de una clase u otra. Tras la debacle del “procesismo”, tras la dilapidación de la gran fuerza y decisión que las masas han mostrado, los dirigentes de la CUP envían a su gente a entretenerse y jugar a “construir” una república de muñecas “desde abajo”. Mientras tanto, los “mayores” seguirán con sus cosas importantes y buscarán la reconstrucción del frente republicano en el que tan a gusto se han encontrado. En sus puntos 85 y 86, el Programa de la CUP lo deja claro: se postulan a formar parte de “un gobierno republicano” con un programa de 12 puntos perfectamente burgués, exactamente en la misma línea política que les ha llevado al impasse actual.

Estamos ante un nuevo partido reformista, asentado en la colaboración de clases, aunque sin implantación entre los trabajadores.


El programa de un partido revolucionario internacionalista


Las elecciones del 21 de diciembre forman parte del paquete represivo excepcional contra el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y deberían haber sido boicoteadas. En estas circunstancias, sea cual sea el resultado nada importante van a cambiar. Porque no hay actualmente en Cataluña, como no lo hay en ninguna de las otras nacionalidades ni en el conjunto del Estado Español, ninguna organización obrera con capacidad de influir en los acontecimientos que, desde posiciones claras de independencia y defensa de los intereses de clase, tome también como propia la reivindicación democrática del derecho a la libre disposición de los pueblos encerrados en la prisión de la monarquía heredada de Franco. Eso sólo lo hará un auténtico partido obrero revolucionario, organizado en una internacional obrera revolucionara, que debe ser construido.


Un partido así luchará por la organización de la clase en base a la democracia obrera, en comités de fábrica, de centro de trabajo, de centro de estudio o de barrio obrero, por unificar fuerzas partiendo de nuestras auténticas reivindicaciones, por la fraternidad de clase contra su enemigo, independientemente de la nacionalidad o de las fronteras.


Un partido así explicaría, especialmente a los jóvenes deslumbrados por las movilizaciones y decepcionados por el resultado, que el objetivo de “independencia” o de “república independiente” como lo plantean las organizaciones de la Izquierda Independentista no tiene ningún sentido específicamente positivo para la clase obrera, que de quien se tiene que independizar es de la burguesía explotadora, sea cual sea la lengua que hable. Pero también explicaría que sólo un proletariado potente, organizado y en lucha por acabar con la sociedad capitalista podrá garantizar que Cataluña se autodetermine democráticamente y en paz, con todas las opciones a debate: la separación total o recreando nuevos lazos en pie de igualdad.


Un partido así explicará a los trabajadores que la defensa contra las medidas represivas que el gobierno de la Monarquía desarrolla Cataluña es una tarea no sólo de las masas catalanas, sino de toda la clase obrera del Estado Español, sin cuya solidaridad acabarán una vez más humilladas y engañadas por sus dirigentes nacionalistas, como ha ocurrido hasta el día de hoy.


Contra la represión:


* Fuera las fuerzas de ocupación de Cataluña.

* Libertad inmediata y sin cargos para los presos políticos y los luchadores sociales. Derogación de todas las leyes represivas especiales. Desmantelamiento de la Audiencia Nacional. Disolución de los cuerpos represivos, incluidos los mossos y la erzaintza,

* Constitución de comités antirrepresivos en centros de trabajo, estudio y barrios obreros.

* Organización de la solidaridad de la clase obrera del Estado Español y de Europa para echar abajo todas las medidas represivas de la Monarquía contra Cataluña.


Frente a la “unidad nacional” con la burguesía, en Cataluña o en el Estado Español,

unidad de la clase para satisfacer las necesidades inmediatas de las masas


Un partido revolucionario plantearía las más urgentes reivindicaciones, las que deberían ser la base de un frente clase, que agrupara para la lucha inmediata a todas las organizaciones dispuestas a defender a los trabajadores alrededor de las siguientes medidas de


un Programa obrero:


* Trabajo o subsidio para todos y todas. Reducción de la jornada sin reducción de salario hasta acabar con el paro.

* Ni un ataque más a nuestros salarios, a los derechos sociales y laborales. Recuperación del poder adquisitivo perdido durante la crisis.

* Derogación del pensionazo y las reformas laborales. Salario mínimo interprofesional de 1.500€, al nivel de Francia, Bélgica o Irlanda. Ni un salario por debajo del mínimo interprofesional. Ni un contrato basura más. Ni un día más de discriminación salarial contra las mujeres.

* Garantía pública de vivienda barata y de calidad para todos! ¡Ni un desalojo más! Congelación inmediata de los alquileres al nivel anterior a la burbuja inmobiliaria. Derogación de la Ley hipotecaria! Municipalización del suelo urbano. Expropiación de los grandes tenedores de viviendas para entregarlas a la disposición de las familias trabajadoras.

* Recuperación de la independencia sindical respecto al Estado y la patronal.

* Legalización de todos los inmigrantes. Derogación de la Ley de Extranjería. Cierre inmediato de los Centros de Retención e Internamiento de Extranjeros (CIES). Apertura de fronteras a todos los trabajadores. Derechos iguales para todos los trabajadores y trabajadoras.

* Defensa de la sanidad universal pública, de calidad y gratuita a todos los niveles. Fuera manos privadas de la explotación y gestión de la sanidad pública.

* Enseñanza universal publica, laica, de calidad y gratuita a todos los niveles.

* Ni un euro de los presupuestos públicos para ninguna confesión religiosa ni para la enseñanza privada. Fuera la enseñanza de la religión de las escuelas.

* Sistema fiscal basado en los impuestos directos y progresivos que haga recaer el grueso de los ingresos sobre las rentas de los capitalistas.

* Nacionalización de la banca bajo control obrero, sin indemnización ni reventa. Anulación de la deuda externa.

* Nacionalización bajo control obrero, sin indemnización ni reventa, de las grandes empresas de la energía, el transporte, las telecomunicaciones.

* Control obrero para evitar las fugas de empresas, sedes sociales y capitales.

* Vuelta inmediata de todas las tropas españolas en el extranjero. No más intervenciones imperialistas.


Por un Estado barato, sin gastos innecesarios ni corrupción: ¡Fuera la Monarquía! ¡República!


Libre ejercicio del derecho a la autodeterminación para todas las nacionalidades oprimidas.


Por Gobiernos Obreros fraternales, en Cataluña y en todo el Estado, que pongan en marcha este programa y todos los medios necesarios para iniciar la planificación de la economía de acuerdo con las necesidades de los trabajadores y trabajadoras.


¡Por la República Catalana Obrera! ¡

¡Por la libre Federación de Repúblicas Obreras y Socialistas de la Península Ibérica!

¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa!


19 de diciembre de 2017



INTERNACIEMA KOLEKTIVISTA CIRKLO


2017-12-22 ¡Fuera manos de Jerusalén !

Trump, Netanyahu ¡fuera manos de Jerusalén !

Declaración de Colectivo Revolución Permanente  y   Patronsuz Dünya / Turquía

 

¿A dónde conducen los Acuerdos de Oslo?


Después de denunciar el acuerdo con Irán el 17 de julio, el presidente estadounidense Trump anunció el 6 de diciembre que transferiría la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv a Jerusalén. En otras palabras, la principal potencia del mundo ha reconocido oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel.


El primer ministro israelí, Netanyahu, lo ha declarado como un "día histórico". Israel conquistó completamente Jerusalén en 1967. Desde entonces, el estado sionista ha perseguido y acosado sistemáticamente a la población árabe de la parte oriental de la ciudad, mientras favorece la colonización hebrea como también hace en Cisjordania.
Ante la decisión de los Estados Unidos, las otras potencias imperialistas (China, Rusia, Alemania, Japón, Francia, Gran Bretaña ...) han expresado su descontento. El secretario general de la ONU ha condenado la decisión de Trump por ser contraria a la "solución de los dos Estados". La asamblea general lo respaldó el 21 de diciembre. Sin embargo, la ONU refrendó la conquista violenta de una parte de Palestina en 1947 al reconocer a Israel. Nunca las numerosas resoluciones anteriores que condenaron a Israel tuvieron consecuencias prácticas; nunca el Consejo de Seguridad de la ONU ha sancionado a Estados Unidos o Israel.

Esta decisión no es una mera excentricidad. Trump ha satisfecho al Partido Republicano y ha aplicado lo que Obama y el Partido Demócrata habían propuesto anteriormente. Intenta consolidar las posiciones de su burguesía y del Estado estadounidense en una región donde han reculado considerablemente. Los objetivos reales de Trump y el Partido Republicano son Irán y Rusia; Los palestinos son víctimas colaterales. Al reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, la "democracia" estadounidense aprueba la limpieza étnica que se está llevando a cabo en esta ciudad.

La Autoridad Palestina ha convocado a un "día de furia". Quien la dirige es Fatah, un partido palestino nacionalista burgués gastado hasta más no poder. Su fundador Arafat cerró en 1993, con los EE.UU. y el Estado israelí, los acuerdos de Oslo. Este tratado reconoce a Israel y su dominio sobre una parte de Palestina. A cambio, promete un Estado palestino.

La solución de "dos Estados" fue aprobada por la ONU. En los hechos, por un lado hay un Estado real, armado hasta los dientes y con armamento nuclear, apoyado por los Estados Unidos. Por el otro lado, lo que hay es un gran campo de detención para árabes, sin ejército, económicamente dependiente de Israel, alimentado gota a gota por la Unión Europea y las monarquías del Golfo. Cisjordania y Jerusalén están separadas de la Franja de Gaza. Cisjordania está dividida en zonas circunscritas por los asentamientos sionistas y el ejército israelí. La policía de Fatah hace de auxiliar del ejército colonial y de los servicios secretos israelíes.

Hamás predijo que la decisión de Trump "abrirá las puertas del infierno a los intereses estadounidenses en la región". Hamás es un partido clerical burgués fundado por los Hermanos Musulmanes. Afirma que Palestina debe ser musulmana, aunque allí hayan vivido siempre judíos israelitas, árabes y armenios cristianos. Este partido reaccionario pudo tomar el control de la Franja de Gaza en 2007 debido a la traición de Fatah a la causa nacional.

Si Hamás fuera capaz de hacer retroceder al imperialismo estadounidense, eso se habría sabido hace mucho tiempo. De hecho, ni siquiera puede evitar que el Estado israelí (con la ayuda del Estado egipcio) transforme la vida de los habitantes de Gaza en un infierno. En particular, el ejército israelí ha intervenido militarmente en la Franja de Gaza en 2008, 2012 y 2014, masacrando a su población y destruyendo sus infraestructuras.

Fatah y Hamás tienen en común ser dirigidos por la burguesía, oponerse a la lucha del proletariado palestino, depender de los Estados burgueses vecinos y se incapaces de dirigirse a los trabajadores de Israel (árabes o Judíos). Además, en los últimos meses se han aproximado entre ellos bajo la presión del general Al-Sissi, el presidente de Egipto que reprime cualquier oposición política.

Por el frente único obrero

contra la continuación de la colonización y la opresión sionista

Las monarquías del Golfo y de Jordania han protestado contra la decisión de Trump, igual que las repúblicas islámicas de Irán y Turquía. Pero los palestinos no pueden confiar en los estados burgueses de la región.

La monarquía aplastó la resistencia palestina en Jordania en 1970-1971. Los cristianos-fascistas del Líbano liquidaron en 1982 a miles de refugiados palestinos con la ayuda del ejército israelí. El régimen del Baas sirio golpeó militarmente a la resistencia palestina en 1983. Los gobiernos egipcio y sirio reprimieron el movimiento revolucionario de 2011, cuya victoria podría abrir una perspectiva para los palestinos. La mayoría de los estados vecinos están sobreexplotando a los refugiados palestinos o trabajadores migrantes y los discriminan. Arabia Saudita acaba de reforzar sus lazos con Estados Unidos e Israel; está interviniendo militarmente en Yemen y su bloqueo causa estragos entre la población civil; además, está amenazando abiertamente a Irán. Irán y Turquía oprimen a sus minorías nacionales, incluidos los kurdos. Turquía todavía es miembro de la OTAN liderada por los Estados Unidos. Turquía y las monarquías del Golfo ayudan a los islamo-fascistas que oprimen a las mujeres y los hombres en Siria e Irak, que han exterminado a los activistas sindicales, las minorías religiosas y las minorías nacionales. Egipto recibe armas y dinero de los Estados Unidos y bloquea la Franja de Gaza.

Miles de árabes palestinos han protestado en Jerusalén y Gaza. El 15 de diciembre, el ejército israelí hirió a 160 de ellos y mató a cuatro. Cientos de miles de personas, particularmente en países árabes o musulmanes, han protestado contra la decisión del gobierno de los Estados Unidos. La colonización de Palestina, la opresión de los palestinos, las amenazas contra Irán, las intervenciones militares en Siria y en Irak de los imperialistas estadounidenses, rusos, británicos, franceses ... deben convertirse en el asunto de todo el movimiento obrero mundial.

La mejor ayuda para los palestinos es la lucha para derrocar a los gobiernos que apoyan al Estado sionista. En todo el mundo, principalmente en los Estados Unidos e Israel, todas las organizaciones que reclaman trabajadores deberían exigir:


• ¡Fin de la colonización actual de Jerusalén oriental y Cisjordania!

¡Levantamiento del bloqueo de Gaza por parte de Israel y Egipto!

¡Destrucción del muro del apartheid!

¡Liberación de todos los presos palestinos!

¡Derecho al retorno de los refugiados y sus descendientes!

¡Ni armas ni ayuda militar para Israel!

¡No a las amenazas militares contra Irán!

Por la destrucción del último estado colonial

En esta cuestión como en las demás, la clase obrera mundial está paralizada por la política de sus direcciones. Los partidos laboristas o socialdemócratas, los partidos procedentes del estalinismo, algunas organizaciones centristas (SPEW, SAlt, LO, NPA ...) apoyan la solución de "dos estados" de la ONU.


Nosotros no consideramos que la desaparición del Estado de Israel sea necesaria o deseable. Incluso creemos que su existencia podría ser beneficiosa para toda la población árabe y judía de Oriente Medio. (Lutte de classe, julio de 1967); Un poder de los trabajadores en Francia apoyaría el establecimiento del Estado palestino dentro de las fronteras de 1967. (Arthaud, candidata de LO en las elecciones presidenciales, 2 de abril de 2012)

Esto equivale a respaldar la colonización violenta de parte de Palestina y la creación de bantustanes bajo la bota de Israel. Algunas direcciones de los partidos reformistas incluso expulsan a activistas molestos acusándolos de antisemitismo: por ejemplo, Tony Greenstein fue excluido del Partido Laborista británico, Gérard Filoche del Partido Socialista Francés.…

En todas partes, el estado israelí y el movimiento sionista están tratando de equiparar a los antisionistas con los racistas antijudíos. El presidente francés Macron ha retomado esta calumnia. El estado austríaco, que nunca depuró realmente a los nazis y que ahora tiene un gobierno que incluye un partido fascista, incluso persigue como "antisemitas" a los militantes que defienden los derechos de los palestinos.


El antisemitismo es odio hacia los judíos por ser judío judíos. El antisionismo se opone a Israel por ser una potencia colonial y un Estado judío exclusivo. (Avi Shlaim, profesor en Oxford)


Ciertamente, existen antisionistas que son antisemitas, pero también hay muchos pro-sionistas que son antisemitas, en la tradición de Lord Arthur Balfour o Lord Winston Churchill. Los gobiernos pro-sionistas de los EE.UU. y la UE tienen fuertes vínculos con las monarquías absolutas e islamistas que difunden por todo el mundo el
Protocolo de los Sabios de Sion, un libelo anti-semita realizado en 1901 por la policía zarista y citado abundantemente por Hitler.

Los comunistas internacionalistas que han estado luchando contra el racismo y el colonialismo durante 170 años no tienen lecciones que aprender de Macron, Trump y Netanyahu. El movimiento sionista a menudo se adaptó al antisemitismo a principios del siglo XX porque estas dos corrientes reaccionarias compartían la idea de que los judíos eran inasimilables en los países en los que vivían. Ante el peor antisemitismo de la historia, el nacionalismo burgués judío apenas se opuso al Tercer Reich y algunos de sus líderes incluso colaboraron con los nazis. No fue sino después de la Segunda Guerra Mundial que el Holocausto sirvió de pretexto para que la burguesía sionista colonizara Palestina. Las redes terroristas sionistas exterminaron aldeas enteras, expulsaron a cientos de miles de personas ... El Partido Laborista israelí y el sindicato sionista exigieron la exclusión de los árabes en los puestos de trabajo. El estado burgués hebreo discrimina a sus ciudadanos según su origen étnico y persigue la limpieza racial.

De ese modo, el nacionalismo burgués judío transformó a una pequeña minoría de los judíos del mundo en opresores. La consecuencia fue la persecución y la emigración forzosa de judíos establecidos en el norte de África y Oriente Medio durante dos milenios, que no eran colonos pero que sirvieron de chivos expiatorios de los regímenes nacionalistas burgueses árabes. El sionismo también ha facilitado el nauseabundo antisemitismo de los islamistas en todo el mundo.

Israel fue fundado con la ayuda de las potencias imperialistas occidentales (que reciclaron a los antiguos nazis) y la complicidad de la burocracia de la URSS. Israel ha organizado guerras contra todos sus vecinos. Se ha beneficiado de la ayuda del imperialismo francés para fabricar armas nucleares. Colaboró ​​con el régimen de apartheid de Sudáfrica, con la contrarrevolución en América Latina, y así sucesivamente.

El fin de la opresión nacional de la que son víctimas los árabes palestinos pasa por la destrucción del estado racista, belicista y colonialista de Israel, instrumento del imperialismo occidental en Asia occidental. Contra todas las burguesías (americana, hebrea, árabe, turca, persa ...), la movilización de los trabajadores en Jerusalén, Cisjordania, Gaza, Israel, Jordania, Turquía, Egipto, Túnez ... establecerá una Palestina laica y multiétnica en todo el territorio de Palestina, en la que árabes y judíos, musulmanes, israelitas, cristianos y ateos puedan vivir juntos. Jerusalén, con sus tradiciones multiculturales, probablemente sea la capital de este estado obrero. Una Palestina así sería viable solo por la extensión de la revolución, la abolición de las fronteras heredadas de la colonización y el establecimiento de la federación socialista de Levante.



A finales del siglo XX, las organizaciones revolucionarias defendieron con valentía esa perspectiva en Israel (ex-Matzpen) o en los campos palestinos (ex-FDPLP). Por el contrario, la burguesía palestina (Fatah) o islamista (Hamás) no puede liberar a Palestina porque siempre ha preferido la colaboración con los Estados burgueses vecinos en vez de movilizar a los trabajadores de las ciudades y el campo campañas, lo que habría llevado a poner en cuestión la propiedad privada. La burguesía nacional, al predicar la unidad engañosa de todos los árabes o musulmanes, ha demostrado ser incapaz de dirigirse a la clase trabajadora de toda la región.

La clase obrera, agrupando a los campesinos y estudiantes con ella, es la fuerza social que es capaz de acabar con la colonización sionista y la dominación imperialista, emancipar a los jóvenes y las mujeres, dar tierra a los campesinos, formación a la juventud, empleo a todos y garantizar el desarrollo económico.


22 de diciembre de 2017


Colectivo Revolución Permanente

Patronsuz Dünya / Turquía

2018-01-12 La clase obrera levanta la cabeza en Irán

Declaración del Colectivo Revolución Permanente y Patronsuz Dünya  de Turquía


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Del 28 de diciembre al 5 de enero, decenas de miles de trabajadores y jóvenes se manifestaron por las calles en muchas ciudades de Irán, a pesar de los importantes riesgos que ello significa. Obreros, empleados, desempleados, campesinos y estudiantes reclamaban una mejora de su situación económica y desafiaban con ello al régimen despótico de la burguesía islamista.


El régimen de la contrarrevolución de 1979-1981


En 1978 comenzó en Irán una revolución proletaria. Derribó el régimen despótico del sah Mohammad Reza Pahlavi, que era un pilar del orden norteamericano en el mundo. Hubo disturbios desde febrero de 1978 en las grandes ciudades. El Sah los reprimió violentamente con la ayuda del ejército, cuya base estaba compuesta por reclutas [conscriptos]. El 10 de octubre de 1978, la refinería de Abadán se declaró en huelga. La dinastía se derrumbó cuando la clase obrera inició una huelga general en noviembre de 1978, cuando los kurdos se sublevaron el 1 de febrero de 1979, cuando algunos regimientos se pasaron al lado del pueblo, en Teherán, el 9 de febrero de 1979. Algunas organizaciones guerrilleras (Poki, Komala, Fedayines, Muyahidines ...) distribuyeron armas tanto en Kurdistán como en la capital y se enfrentaron a las tropas leales a la monarquía.

Durante algunas semanas se impuso la libertad de expresión y surgieron consejos obreros (shoras) en las grandes empresas. Pero la clase obrera era una minoría social y no había un partido obrero revolucionario que interviniera en los shoras y los desarrollara. En la década precedente, las corrientes centristas que habían roto con el partido reformista Tudeh1, al orientarse hacia el guerrillerismo también le dieron la espalda a la clase obrera. En 1978, los Fedayines, Peykar y Komala, sin saberlo, estaban más cerca del Partido Socialista Revolucionario de 1917 que del Partido Bolchevique.

Para bloquear la revolución, la burguesía local, con el apoyo del imperialismo francés, jugó la carta de un líder religioso, el ayatolá Ruhollah Musavi Jomeini, que regresó de Francia el 1 de febrero de 1979 en un avión especial fletado por el gobierno francés. De hecho, ésta fue la única fuerza significativa y organizada de la burguesía que se mantuvo en pie después de que el movimiento de masas derrocara al Sah, cuando el primer ministro Bakhtiar, designado de urgencia, se demostraba demasiado débil para contener la revolución. El clero musulmán chiita siempre se ha opuesto a la modernización del país. La reacción islamista jugó un papel auxiliar en el golpe militar de 1953 que derrocó al nacionalista burgués Mosaddeq y restauró la monarquía. La monarquía reprimió violentamente a la clase obrera, los estudiantes y las minorías nacionales con el apoyo de los Estados Unidos. Jomeini y otros clérigos chiitas se opusieron a la "revolución" blanca del Sah porque inició una reforma agraria, privilegiaba a la industria y a la banca a expensas del comercio y la usura, avanzaba hacia el igualdad legal de las mujeres y elogiaba la continuidad histórica que se remonta a la antigüedad (antes de la islamización de Persia).

Desde 1978, la organización guerrillera clerical Muyahidines se postró ante los ayatolás. La mayoría del movimiento obrero, en nombre de la "revolución por etapas" y el "frente único antiimperialista", puso a los explotados y oprimidos subordinados bajo una fracción de la burguesía nacional. El partido vinculado a la burocracia de la URSS (Tudeh), o las organizaciones castristas o maoístas (Fedayines, Peykar) y un grupo seudotrotskista (HKE) presentaron a Jomeini como un"progresista" y "antiimperialista".

Los hechos fueron que Jomeini tomó la jefatura del estado burgués y salvó el capitalismo iraní. Los ayatolás aglomeraron en contra de la revolución social al clero chiita, la burguesía comercial, el ejército de la monarquía, los terratenientes, el lumpen de los barrios pobres, los pequeños agricultores y a una minoría de estudiantes. Sus bandas fascistas (los hezbollahi) agredían a las organizaciones que se reclamaban del socialismo, desarmaron a las masas, cerraron las universidades durante dos años, aplastaron una por una las fuerzas sociales revolucionarias: a las mujeres que se resistían a la obligación de llevar el velo, a los estudiantes que se se habían opuesto al Sah, al proletariado minoritario en el país y sin dirección, a las minorías nacionales en revuelta (kurdos, árabes, turcomanos ...). El "partido de Dios" [Hezbollah] prohibió y destruyó todas y cada una de las organizaciones del movimiento obrero. Nunca se formó un frente único obrero que se opusiera al islamofascismo.

En marzo de 1979, el Partido de la República islámica organizó un referéndum (sin voto secreto) para aprobar la "República Islámica". Ganó con un 99,7% de votos a favor (los Muyahidín, y Tudeh pidieron el voto de "sí"). En abril, Jomeini alaba al ejército; en junio, proclama una amnistía para los militares y la policía; en julio, prohíbe presentar querellas contra ellos; en agosto, implanta la censura (con la aprobación de Tudeh). Para dar una apariencia antiimperialista, Jomeini, el 4 de noviembre de 1979, envía a los "estudiantes islamistas" a ocupar durante 444 días la embajada de los Estados Unidos. Esta operación era una distracción, puramente simbólica, frente a la guerra revolucionaria de Vietnam e incluso frente a las medidas reales tomadas por Nasser o Mosaddeq. Sin embargo, los cretinos de todo tipo aplaudían a los clérigos iraníes mientras ellos dirigían la contrarrevolución: el filósofo francés Foucault, Arafat, el jefe de la OLP, los partidos estalinistas en todo el mundo, los revisionistas del trotskismo (especialmente el SWP americano y el WRP británico).

Jomeini desconfiaba del ejército heredado del Sah. En mayo de 1979 creó los Pasdarán (guardianes de la "revolución" islàmica) y en noviembre de 1979 el Basij (movilización). En el seno de la coalición islamista, los ayatolás, que tenían gran popularidad y bandas armadas fanáticas, superaron a sus rivales civiles. Bazargan es eliminado en noviembre de 1979, Banisadr es expulsado en junio de 1981 a pesar del apoyo proporcionado por el MEK (Muyahidines).

Los días 2 y 3 de diciembre de 1979, un referéndum refrendó la constitución elaborada por los ayatolás (98% de los votos). Los barbudos con turbante afirman haber creado un Estado basado en su dios. Como este dios apenas se expresa, las cumbres religiosas predominan sobre los ciudadanos vulgares.

La institución principal es el "guía". Está designado por una "asamblea de expertos" compuesta por 86 líderes religiosos.

El "Consejo de Guardianes" verifica la conformidad de las leyes con la religión islámica y clasifica las candidaturas para las elecciones legislativas y las elecciones presidenciales. Los 12 guardias son elegidos por el guía.

El "presidente" es responsable de gobernar bajo la autoridad del guía. Es elegido por sufragio universal por cuatro años.

Una "Asamblea Consultiva Islámica" es el parlamento (Majlis) que vota el presupuesto y otras leyes bajo el control del Consejo de Guardianes. Está compuesto por 5 representantes de minorías confesionales admitidas y 285 diputados elegidos por sufragio universal.

La agresión militar de Irak en septiembre de 1980, alentada por las potencias imperialistas occidentales, consolidó el régimen clerical y contrarrevolucionario que se presentaba como un defensor de la patria. Irán adquirió armas de la URSS, de Corea del Norte, de China y, ocultándoselo a su población, de los Estados Unidos (el "gran Satanás" en la retórica islamista de entonces) así como de Israel ("la madre de Satanás").

El régimen totalitario asesinó entre 1981 y 1985 a 8000 oponentes, por lo menos. En julio de 1988, cuando se firmó el armisticio con Irak, se ejecutó en cuatro semanas a 2.800 prisioneros, en su mayoría militantes del movimiento obrero (HKS, Komala, fedayines, Peykar, Tudeh ...).

Hoy en día, algunas corrientes que se reivindican trotskistas (LOI Argentina, CWG de Nueva Zelanda, SWP de Gran Bretaña, RKOB de Austria, IS deArgentina ...) todavía creen que los islamistas son antiimperialistas, incluso revolucionarios. El balance general de la contrarrevolución islámica en Irán es que, en los países dominados, los líderes religiosos son capaces de movilizar el lumpen fanatizado para aplastar físicamente al proletariado y las minorías nacionales.

En este sentido, el islamismo presta el mayor servicio al sistema imperialista mundial. La evolución posterior de la República Islámica confirma la teoría de la revolución permanente formulada a partir de la experiencia de la revolución rusa y china en la época imperialista: ninguna fracción de la burguesía de los países oprimidos es capaz de combatir con eficacia a las potencias imperialistas.

Las contradicciones de la dictadura

de la burguesía islamista empeoran

En 1978-1981, el islamofascismo utilizó un lenguaje antiimperialista e incluso igualitario. Pero las clases bajas que seguían al clero ha sido estafadas y el país sigue sujeto al capitalismo mundial.

En 1979, la burguesía nacional permaneció en su sitio. Las empresas de la familia del Sah y los capitalistas que habían huido con él fueron nacionalizadas. Surgieron nuevos actores capitalistas, especialmente fundaciones religiosas con contabilidad opaca, subsidiadas por el Estado y que escapan a todos los impuestos. Las instituciones religiosas (incluida el Guía Supremo y los Pasdarán) son verdaderos grupos capitalistas que producen y venden armamento, energía, telecomunicaciones, química, productos agrícolas. Como resultado, las desigualdades en renta y patrimonio se acentúan.

Gracias a la renta petrolera, el Estado burgués financia un aparato pletórico que ofrece empleos (funcionarios, Pasdarán, Basij) a una parte de los desclasados urbanos y campesinos arruinados. También sirve para subvencionar los combustibles y alimentos básicos.

La continua presión de los EE. UU. a pesar del acuerdo de 2015, la persistente debilidad de la industria y la agricultura, el descenso de los precios internacionales del petróleo y el gas natural en 2014, están poniendo al sistema en dificultades económicas, políticas e ideológicas. Los asalariados son víctimas de las privatizaciones, la subcontratación, la precarización del empleo y de la prohibición de los sindicatos y las huelgas. Los pequeños agricultores están arruinados por la concentración de tierras y la crisis ambiental. Los pequeños comerciantes compiten con los nuevos centros comerciales. Los jóvenes de ambos sexos están más instruidos que en otros países de la región, pero por eso mismo aspiran más a tener un empleo, a la libertad de expresión y a acabar con el apartheid sexual. Las mujeres rechazan cada vez más la humillación instituida y la policía de la moral. Las clases explotadas y semiexplotadas están experimentando el desempleo masivo, una alta inflación, el incremento de los alquileres ...

El Estado iraní hizo concesiones en su programa nuclear en 2015. A cambio, esperaba que las potencias imperialistas firmantes del acuerdo conjunto (Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia -equipados con un arsenal de destrucción masiva y Alemania) levantaran las sanciones económicas. Tales sanciones no existen contra Israel o Pakistán, dos aliados de los Estados Unidos que tienen armas nucleares. El gobierno esperaba que los grupos capitalistas internacionales invirtieran en Irán, pero éstos chocan con la burocracia administrativa y la incertidumbre que alimenta el gobierno de los Estados Unidos.

Las intervenciones en la región (Líbano, Irak, Siria, Yemen ...) se hacen bajo el control del guía y el cuerpo de los guardianes de la "revolución" (Pasdarán). Los éxitos diplomáticos y militares son espectaculares y halagan el sentimiento nacional, pero son muy costosos para un país que en muchos aspectos sigue subdesarrollado. Otro revés es que la pretensión inicial del régimen teocrático para ponerse a la cabeza de todos los musulmanes del mundo se ha reducido a la defensa de los chiitas, muy minoritarios en el Islam.

Las cúspides del Estado y la burguesía iraní están divididas tanto en el terreno de la política internacional como el de la política interna. Esta división causó la desaparición del partido único (el Partido de la "Revolución" Islámica) en 1987. Salió a la luz tan pronto como Jomeini murió en 1989.

Los "conservadores" en torno al guía supremo (Alí Jamenei, 78 años, designado para suceder a Jomeini en 1989) se niegan a hacer concesiones democráticas porque temen que las masas aprovechen la brecha para derrocar la República Islámica.

Los "reformadores" en torno a Presidente (Hassan Rouhani, de 69 años, elegido en 2013, reelegido en 2017) tratan de negociar con las burguesías imperialistas para que sus inversiones impulsen la economía nacional y evitar de ese modo el cuestionamiento de la República Islámica.

En el verano de 2009, los "reformadores" lanzaron una ola de protestas masivas (llamada movimiento verde) tras la reelección del presidente "conservador" Ahmadineyad. Muchos jóvenes y mujeres participaron en las manifestaciones en las grandes ciudades. Aunque violentamente reprimidas (más de 150 muertos), inauguraron un ciclo de levantamientos populares en la región contra los regímenes falsamente antiimperialistas y realmente despóticos (Túnez a finales de 2010, Egipto a principios de 2011 y Siria en la primavera de 2011, etc.).

Sin embargo, no hay que sobreestimar la homogeneidad interna de cada uno de los polos ni las diferencias entre ellos: todos han nacido de la contrarrevolución de 1979-1981. Las dos camarillas son capitalistas; ambas quieren defender al capitalismo iraní contra las amenazas extranjeras; ambas defienden la "teocracia" (despotismo clerical); ambas están de acuerdo en oprimir y reprimir a los obreros, los estudiantes, las mujeres, los kurdos; ambas coinciden con relación a las privatizaciones y las restricciones del gasto social.

Los presupuestos del Estado para 2018 desencadenan una protesta popular


Aunque todos los medios de comunicación están en manos del régimen, la división de la burguesía islámica y los ataques recíprocos permiten que la gente sepa que todas las fracciones se enriquecen y son corruptos, mientras que el empobrecimiento de las trabajadoras y los trabajadores empeora.

Este movimiento nacional espontáneo ha venido preparado por meses de discusiones en las redes sociales sobre las crecientes desigualdades, por las protestas dispersas de los campesinos contra las consecuencias de la sequía, por decenas de huelgas y manifestaciones de asalariados contra el atraso de los pagos y os despidos, por la rebelión de algunas mujeres y jóvenes contra el yugo de los fanáticos religiosos.
La división de la burguesía islámica y el debilitamiento de su control sobre los trabajadores independientes, los directivos, los funcionarios y los desclasados ha permitido a los manifestantes de finales de 2017 y principios de 2018 atreverse a salir a las calles colectivamente y atacar al régimen en su totalidad.

En diciembre de 2017, al presentar el proyecto de presupuestos 2018, Rohani revela el monto de las subvenciones descomunales pagadas a las fundaciones religiosas. Los "reformadores" intentan desviar el descontento popular porque este presupuesto elimina los subsidios básicos a los alimentos (en particular los huevos) y la gasolina, y reduce a la mitad las ayudas sociales que se pagan a los pobres.

En respuesta, las múltiples sociedades de producción y sitios web vinculados a los Pasdarán atacan la austeridad del gobierno. El 28 de diciembre, el ayatolá "conservador" Alomolhoda impulsa en Mashhad, la segunda ciudad más grande de Irán, una manifestación de 200 mujeres con chador contra la carestía de la vida y contra el presidente Rohani.

Rápidamente, en Mashhad, la multitud de trabajadores, desempleados y jóvenes desborda el cortejo y lanza consignas contra el régimen, el guía supremo y la ayuda al extranjero. Igual pasa en Racht. Las manifestaciones, los días siguientes, se extienden a todo el país y afectan a más de 80 ciudades.

La novedad de las manifestaciones del invierno 2017-2018 es que:

escapan a todas las fracciones del régimen;

afectan también a las ciudades pequeñas (que generalmente votan por candidatos "conservadores");

son más populares (junto con los estudiantes, predominan los obreros, empleados, desempleados, campesinos empobrecidos ...);

las reivindicaciones no son solo políticas sino también sociales.

De acuerdo con la página web británica Hopi, las consignas a favor de la restauración monárquica, facilitadas por la destrucción del movimiento obrero, son poco frecuentes y, a menudo contrarrestadas por otras consignas que rechazan tanto a la monarquía como la la teocracia (Yassamine Mather, Protests by impoverished, hungry Iranians, 2 janvier 2018). En cambio, parece que el descontento a menudo se dirige contra los gastos en el extranjero, sobre todo en Palestina (la Franja de Gaza controlada por el partido islamista sunita Hamas), en el Líbano (el partido islamista chiita Hezbolá y sus actividades sociales y militares) y en Siria (operaciones militares de Pasdarán, del Hezbollah libanés, las milicias chiitas que han salvado el régimen de Assad).

El presidente Trump ha prohibido a los iraníes viajar a los Estados Unidos. Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita compiten en el oeste de Asia con Rusia, Turquía e Irán. En los últimos meses han aumentado las amenazas contra Irán. El apoyo abierto de Trump y Netanyahu a las manifestaciones las debilitan (todo el mundo en Irán sabe que el imperialismo es capaz de destruir Estados en detrimento de la población) y fortalece al sistema (todas su alas y los medios de comunicación han denunciado las interferencias extranjeras). Los gobiernos europeos, que quieren aprovechar la apertura del capitalismo iraní a sus capitales, son más prudentes. Rusia y China apoyan al régimen.

El gobierno censura las redes sociales. La represión se apoya esencialmente en la policía dirigida por el gobierno (y menos que en 2009, en los Pasdarán y los Basij, que están bajo las órdenes del guía). Ha habido 22 muertos y 3,700 detenidos. La represión llevada a cabo por los "reformadores" se completa con las contramanifestaciones masivas organizadas por los "conservadores". Las últimas protestas ha sucedido la noche del 4 al 5 de enero.

El líder de los guardias (Pasdarán), el general Jafari, ha anunciado el "fin de la sedición". El presidente Rohani le enseña a la burguesía nacional (islamista o no) y al mundo que sabe cómo reprimir y restablecer el orden. A las masas, les promete que tendrá en cuenta sus preocupaciones. Pero no puede satisfacer las aspiraciones económicas y políticas de las masas explotadas, en formación o excluidas de la producción.



Por el derrocamiento de la república islámica,

por el gobierno obrero y campesino


Para que la próxima ola sea victoriosa, para que logre arrancar las reivindicaciones y acabar con el régimen islámico, no sólo será necesario que de la espalda a las dos fracciones del régimen, sino también que se proteja tanto contra las agencias de las potencias imperialistas occidentales como de los monárquicos y los islamistas rivales (
Muyahidines). La liquidación de la burguesía islamista por la revolución socialista sería un golpe a las burguesías vecinas, al sionismo, a toda la reacción islamista, al imperialismo mundial.

El movimiento obrero es débil, pero está activo en el exilio, en las empresas y universidades. Puede tomar la iniciativa en la lucha de los oprimidos y explotados si extrae las lecciones de las traiciones y errores cometidos, durante la revolución de 1978, por el Tudeh y los fedayines (una fracción se unió al Tudeh): No confiar en ningún ala de la burguesía iraní. Hasta donde sabemos, en su momento sólo el Partido Socialista de los Trabajadores (HKS), la organización guerrillera kurda Komala y los Fedayin (minoría) entendieron, por experiencia, que el islamismo era contrarrevolucionario.

Pero también debemos aprender de los errores cometidos en el exilio por el HKI y el HKKI (ambos nacidos en Komala): no debemos confiar en ninguna burguesía imperialista (ni del oeste ni del este). Esos partidos, el Partido Comunista de Irán (HKI) y el Partido Comunista Obrero de Irán (HKKI) substituyen el internacionalismo proletario con llamamientos a la burguesía (incluida la imperialista) para presionar al régimen islamista.

Por eso, el HKI y el HKKI exigen que la OIT expulse a la República Islámica. La OIT no es una organización sindical, sino una organización internacional burguesa, una institución de las Naciones Unidas que reúne a los gobiernos, los empleadores y los burócratas sindicales de todos los países.

En la misma línea, el HKKI llama a "la gente del mundo" (?) a "presionar a los gobiernos europeos para que dejen de hacer concesiones a la República Islámica, rompan las relaciones diplomáticas y cierren sus embajadas" (WCPI [HKKI en inglés], To the People of the World, 31 de diciembre de 2017).

Irán sigue siendo un país dominado. Confiar en una burguesía dominante es aún más peligroso que confiar en la burguesía de un país dominado. El proletariado iraní no tiene nada que ganar con las sanciones imperialistas (diplomáticas, económicas o militares) contra la "República Islámica". Esto fortalece al régimen.

El aliado del proletariado de Irán es el proletariado internacional. El movimiento obrero en Irán debe recurrir a las otras organizaciones obreras del mundo para obtener:

¡Solidaridad con las trabajadoras y los trabajadores de Irán, liberación de todos los presos!

¡Libertades democráticas, derecho de las trabajadoras y los trabajadores de todo Irán a organizarse en sindicatos y partidos, derecho de publicación, de reunión, de huelga, de manifestación!

¡Levantamiento de todas las sanciones europeas y estadounidenses contra Irán! ¡Derecho para Irán a desarrollar un programa nuclear!

¡Libertad de circulación para los trabajadores y estudiantes iraníes!

En Irán, el HKKI no plantea jamás una perspectiva de revolución socialista, de Estado obrero, de gobierno obrero y campesino. No se pronuncia sobre qué debe substituir a la "República Islámica" burguesa, aunque es obvio que serán el proletariado y las clases semi-explotadas quienes lo derrocarán al precio de su sangre.

La única forma de beneficiarse de la experiencia de la lucha de clases en Irán y en el mundo es creando lo antes posible una organización comunista e internacionalista para agrupar a la vanguardia en el exilio y en el interior del país. El propósito de esta organización de debate y de combate será luchar con las masas para construir un partido obrero revolucionario, en relación con la construcción de la internacional obrera revolucionaria, basado en el programa de la Liga de los Comunistas, de la izquierda de Zimmerwald, de la Internacional Comunista, de la IV Internacional.

¡Libertad para todos los manifestantes y sindicalistas presos!

¡Libertades democráticas, República laica establecida por una asamblea constituyente democrática!
• ¡Separación completa entre el clero y el Estado! ¡No a la financiación pública de las instituciones religiosas!

¡Igualdad total de mujeres y hombres, fin de la persecución de homosexuales y lesbianas!
• ¡Derecho de las minorías nacionales a la autodeterminación!

¡Pago de los salarios atrasados, aumento de salarios, indexación de salarios respecto a los precios!

¡Fuera la religión de la escuela! ¡Enseñanza pública universal, gratuita y laica!

¡Sanidad gratuita y de calidad para todos!

¡Defensa de las manifestaciones y huelgas! ¡Disolución de los Pasdarán, los Basij, el ejército y la policía!

¡Subsidio para todos los desempleados, contratación masiva mediante un plan de grandes obras! ¡Expropiación bajo control obrero y campesino de las grandes explotaciones agrícolas y grupos capitalistas, incluidos los camuflados como organizaciones caritativas!

¡Consejos obreros y populares, Gobierno de los trabajadores basados en los shoras!

¡Federación socialista de Asia occidental y central!


12 de enero de 2018



Colectivo Revolución Permanente

Patronsuz Dünya / Turquie



Traducido por Internaciema Kolektivista Cirklo



1Partido de masas vinculado a la burocracia de la URSS, en la misma orla que los PC’s europeos.

2018-01-21 Afrin: No a la guerra contra los kurdos

Declaración de  PATRONSUZ DÜNYA [Mundo sin patrones]   y   SOSYALİST ALTERNATİF [Alternativa socialista]

 

                                                                                                                                                                                                                     pdf en castellano 

Afrin: no a la guerra contra los kurdos!


El régimen de Erdogán, con el pleno apoyo del Partido Kemalista (CHP), ha comenzado una operación de invasión militar contra la ciudad kurda de Afrin en el noroeste de Siria. Los esfuerzos para la libertad de los kurdos y sus conquistas en una región dividida por los imperialistas entre Turquía, Irán, Iraq y Siria corren el riesgo de ser destruidos por los grandes estados imperialistas como Estados Unidos y Rusia, junto a los regímenes de aquellos cuatro países.


El nombre dado por el Estado turco a esta operación militar expresa el acuerdo de estos cuatro estados, incluso si son enemigos entre ellos, contra cualquier reivindicación de los kurdos para determinar por sí mismos su destino: "la rama de olivo" simboliza la rama de olivo que un dictador tiende al otro, ellos, que se califican unos a otros como dictadores con las manos manchadas de sangre. Nosotros, como revolucionarios marxistas / socialistas, llamamos a todos los trabajadores y a los sindicatos a oponerse a esta agresión.


Esta guerra es una guerra contra los kurdos y la lógica subyacente es muy clara: los kurdos, divididos entre cuatro Estados, son oprimidos por estos Estados y todos sus derechos democráticos están confiscados. Las victorias que los kurdos puedan obtener en uno de estos Estados servirán para acelerar las reivindicaciones de los derechos democráticos de los otros kurdos bajo la soberanía de los otros Estados y, en consecuencia, la constitución de su conciencia nacional. Esto crea preocupaciones en los regímenes de los Estados opresores sobre el destino de su dominación. Esto explica por qué no dudan en utilizar cualquier medio, incluida la guerra y las matanzas, para sofocar este tipo de desarrollo.


La posibilidad de renovar la unidad nacional después del 15 de julio [fecha del golpe fallido en Turquía] se ha creado gracias a la guerra abierta, la declaración de invasión anunciada durante días, la declaración de guerra del palacio presidencial vomitada día tras día de propaganda que difunde veneno racista en las mentes de las masas a través de los medios de comunicación, que se han convertido en el Ministerio de Propaganda del Palacio y en las débiles oposiciones de los centros imperialistas.


Cada uno de los análisis "técnicos" que disertaban sobre las condiciones geográficas de Afrin o el hecho de que tal operación sería imposible sin el apoyo aéreo constituían una operación militar de masacre perfectamente anunciada. Pero nosotros, marxistas revolucionarios, debemos oponernos hasta el final. El régimen de Erdogán ha dado el nombre de rama de olivo a esta operación, y su justificación es la lucha contra el terrorismo. Los medios, que han asumido el papel del Ministerio de Propaganda del Palacio están difundiendo la propaganda del racismo en la conciencia de las masas y esta operación de invasión se llama operación contra el terror. Todo esto es una gran mentira. Porque quien jugó a los provocadores en la guerra civil de Siria, quien ha apoyado a organizaciones terroristas yihadistas, quien describió como "jóvenes indignados" a las organizaciones terroristas enemigos de la humanidad como el Estado Islámico, que han causado baños de sangre no sólo en Siria, sino también en muchos países, quien ha utilizado los ataques suicidas en su interés político en el camino que le ha llevado a un régimen político personal, quien ha convertido las ciudades kurdas como Cizre o Sur en ciudades medio orientales invadidas no es otro que el régimen de Erdogán mismo. Ni siquiera temen conducir en autocares a los yihadistas de Turquía a la ciudad de Afrin. De todos modos, para tomar conciencia de la realidad, basta ver que el régimen de Erdogán se sienta en la mesa de negociaciones con el régimen sirio y con Rusia, en calidad de protector de las organizaciones terroristas manchadas de sangre, durante las negociaciones sobre el futuro de la ciudad de Alepo y, más recientemente, de Idlib.


Por otro lado, también es ese régimen quien oprime y aplica un terror de Estado a cualquier elemento de oposición al estado de excepción y los decretos-leyes. El verdadero enemigo no es la población de Afrin sino el régimen de Erdogán. El régimen de Erdogán está tratando de crear nuevas condiciones para prolongar su poder. Al estado de excepción, va a añadirle un estado de guerra. Planea no ser apartado del reparto imperialista de Siria y limitar el espacio de la oposición gracias al clima nacionalista impuesto al país: el CHP hace mucho tiempo que hace carreras con el AKP y el MHP. para ver quén es el más nacionalista Incluso se ve claramente que algunos círculos socialistas están siendo absorbidos por esta carrera en nombre del "patriotismo". Erdogán aspira a entrar en el año 2019 apareciendo como un héroe nacional.


El verdadero enemigo no es el pueblo de Afrin sino el régimen de Erdogán, que reprime con el poder del Estado la más mínima reivindicación democrática. En cuanto a la clase trabajadora, cuyos hijos son enviados a la guerra, su condición está empeorando día a día. Para hacer frente al descontento creciente de las masas trabajadoras, el régimen de Erdogán tiene la intención de utilizar esta guerra contra los kurdos de la manera más efectiva. Con la excusa de la guerra, será más fácil para el régimen enfrentar a los que reclaman sus derechos acusándolos de apoyar el terrorismo. Sin duda veremos la prohibición de la huelga que preparan los trabajadores metalúrgicos. Cuando Erdogán anunció el comienzo de la operación militar contra Afrin en la ciudad de Kütahya, fue recibido con las reivindicaciones de los trabajadores de las empresas subcontratadas. Probablemente sea la seguridad generada por el clima de dominación que ha establecido en el país lo que le permitió regañar a estos trabajadores diciéndoles "probablemente no escuchéis lo que os han explicado hasta hoy, no os enteráis. ¡Cuantas veces hemos hablado de esto en lugares públicos, en el parlamento!¿ Todavía no lo entendéis …? " Esta situación será más frecuente con la guerra y la división de la clase trabajadora con el racismo, el nacionalismo, el chovinismo y la religión.

Los partidos de oposición y los medios de comunicación que están de acuerdo con el régimen de Erdogán muestran la lucha contra el terrorismo como una justificación para la operación y son muy cuidadosos de usar la palabra "kurdo" lo menos posible (esto también incluye a los grupos que se autodenominan socialistas) - por eso cambiaron rápidamente de la expresión "corredor kurdo" a la expresión "corredor terrorista" cuando se formó el Rojava en el norte de Siria y se ha extendido al llamado Mediterráneo según un plan imperialista. Esa es la razón por la cual incluso el partido ultranacionalista y racista MHP dice "no se puede decir que el MHP está en contra de los kurdos". La verdadera preocupación es la conciencia nacional que se desarrollará entre los kurdos.

Este partido es el enemigo delas conquistas y el Estado obtenido por los kurdos en Siria. Ya sea en Siria, Turquía, Irán o Irak, los kurdos tienen derecho a vivir como lo consideren conveniente y a determinar su propio destino. El desarrollo de la conciencia nacional de los kurdos, que reclaman derechos democráticos, puede ser motivo de preocupación solo para los dominantes, no para la clase trabajadora explotada. Que los kurdos tengan una conciencia nacional colectiva significará que los partidos burgueses como el AKP-MHP, el CHP, el partido İYİ no tendrán ningún apoyo de los kurdos. Y esta es la condición para que la lucha de la clase obrera de Turquía tenga éxito como una fuerza unida. Esto requiere que la clase trabajadora en Turquía defienda los derechos colectivos de los kurdos (no solo a nivel individual, sino de una manera organizada). Solo así será posible obtener la confianza del pueblo kurdo y, por lo tanto, su apoyo para unir la lucha por los derechos nacionales democráticos con la lucha de clases. Erdogán, que describe las áreas controladas por el pueblo kurdo como un centro terrorista, lleva a cabo la operación sobre el terreno con las organizaciones terroristas yihadistas. Al mostrar al pueblo kurdo como un enemigo, sienta las bases para los conflictos interétnicos.


Ni el pueblo kurdo ni el pueblo sirio son nuestros enemigos como clase trabajadora. Los verdaderos enemigos son los capitalistas que no nos dan nada más que desempleo, pobreza, explotación, sangre, lágrimas, guerra y muerte; y la dictadura de Erdogán que protege a los patrones, los ladrones, la corrupción, los asesinos, los pedófilos, los violadores y las organizaciones terroristas yihadistas. Una dictadura nunca cae hasta que es derrocada por sus víctimas. Las víctimas de este régimen son los trabajadores y los oprimidos turcos, kurdos, alevíes, sunnitas y todos los demás.

El AKP-MHP, el CHP y el Partido İYİ, como partidos chovinistas, presentan a la clase trabajadora y a la clase capitalista como si tuvieran un interés común bajo el nombre de "nación". Sin embargo, sea cual sea su religión, su nacionalidad, los intereses de la clase trabajadora no se corresponden con los del capital. Por el contrario, se oponen. Es por esta razón que frente a los partidos capitalistas nacionalistas, la clase trabajadora necesita su propio partido de clase. Solo la unidad de la clase trabajadora puede detener las guerras, el imperialismo y sus colaboradores. Por lo tanto, hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera, y en particular a los sindicatos, para que se opongan a la guerra que el Estado turco ha desatado contra los kurdos con el apoyo del imperialismo ruso y americano.


¡Que los sindicatos se pongan a trabajar contra la guerra, ¡preparemos la huelga general! ¡unamos la defensa de la huelga de los trabajadores metalúrgicos con la lucha contra la guerra!


¡No participes en la invasión, di no al ataque a Afrin! La manera de oponerse a este destino es a través del frente único de los oprimidos y los trabajadores.


El verdadero enemigo no es la población de Afrin sino el régimen de Erdogán.


¡No participes en la invasión, di no a la operación de orden!


¡Inmediata detención de la invasión!


¡Ante el nacionalismo y la religión, viva la unidad de la clase!


¡La única solución para la guerra, la explotación, la opresión y la pobreza es la Confederación Socialista de Oriente Medio basada en la libre voluntad de los pueblos !


¡Fuera el régimen de Erdogán de Afrin! ¡fuera de Siria!



PATRONSUZ DÜNYA [Mundo sin patrones]


SOSYALİST ALTERNATİF [Alternativa socialista]


(traducción por el IKC desde la traducción directa al francés del GMI)





2018-02-00 Declaración fundacional del Internaciema Kolektivista Cirklo

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Internaciema Kolektivista Cirklo (IKC) es un proyecto de grupo político formado con el objetivo de avanzar en la teoría y práctica de la construcción de una organización obrera revolucionaria que luche por acabar con la barbarie capitalista y alcanzar una sociedad sin clases y socialista. Defendemos un modelo social basado en la democracia obrera de los consejos obreros federados, en la solidaridad y el internacionalismo proletario, donde nunca vuelva a haber lugar para ninguna discriminación por razones económicas, de sexo o de orientación sexual, etnia, cultura, o de otro tipo. En este proyecto tiene una relevancia esencial la construcción de una organización obrera revolucionaria internacional.


Las concepciones políticas que adoptamos están basadas tanto en el análisis materialista, dialéctico y científico de la realidad social como en las experiencias históricas revolucionarias del proletariado, es decir, en el marxismo. Por tanto, no creemos en ninguna ortodoxia obligatoria y sí en la riqueza del pensamiento racional y libre que crece y se enriquece con el debate democrático entre iguales para encontrar una comprensión común de la realidad y la unidad de acción para transformarla. El debate entre iguales exige el esfuerzo individual del trabajo de formación.

A nivel programático global hemos encontrado que nos unen estas posiciones:

1 Proletariado y burguesía. La historia escrita de toda la sociedad hasta ahora es la historia de la lucha de clases antagónicas. Esta lucha de clases no ha sido abolida por el capitalismo. En la actual fase imperialista del capitalismo, los antagonismos de clase se han simplificado en dos grandes campos enemigos, el proletariado y la burguesía: la burguesía tiene la propiedad de los medios de producción, distribución y riqueza acumulada muerta de toda la sociedad; la otra clase, el proletariado, únicamente posee su fuerza de trabajo, imprescindible para que esta riqueza viva, se renueve y se amplíe.

Por lo tanto, la única clase social que puede derribar el capitalismo es el proletariado. Éste está constituido sociológicamente por los trabajadores que no son propietarios de los medios de producción, los parados y los pensionistas. La burguesía y el proletariado se enfrentan en una lucha de clases constante.


2 ● Clase y partido. La conciencia de explotación es necesaria para que el proletariado pase a ser protagonista del cambio social. La lucha de clases, la organización y la conciencia de clase son tres elementos inseparables que se alimentan unos a los otros y ponen a la clase obrera en condiciones de liderar la construcción de una nueva sociedad.

El capitalismo sólo lo puede cambiar un movimiento social profundo: el proletariado triunfante convertido en clase dirigente del proceso de desaparición de las clases. Por la experiencia, la reflexión y la teoría, sabemos que la existencia de organizaciones políticas revolucionarias con planteamientos estratégicos y tácticos claros, trabajando en el seno de las organizaciones de masas de la clase (sindicatos y consejos obreros, genéricamente hablando), son decisivas en la lucha por el cambio social. Un partido no puede sustituir a la clase; pero la clase no puede enfrentar una tarea tan consciente, individual y colectivamente, sin partidos u organizaciones revolucionarias. Estas deben aportar inteligencia colectiva a la hora de analizar la realidad sociopolítica, de establecer el programa de lucha y las posiciones políticas, de aprender a la experiencia propia e histórica y dirigir las luchas parciales hacia el objetivo final de la toma del poder por el proletariado.


Los partidos y las organizaciones de clase deben tener una estructura y unos valores que configuren y anuncien los de la sociedad que queremos, pero deben capacitarnos para responder a las necesidades concretas de la evolución particular de cada clase obrera y del estado burgués. El partido revolucionario no es la sociedad futura, es la herramienta de lucha contra la burguesía y su estado, ahora y aquí.


    3 La perspectiva general de la futura sociedad que queremos construir: un socialismo basado en la democracia obrera, en los consejos obreros elegidos y revocables en cualquier momento. Una república mundial de consejos obreros que será todo el contrario del monstruo de las dictaduras nacionales estalinistas y populistas que han ensuciado el nombre del socialismo a lo largo de todo el siglo XX y XXI.



    4 ● La democracia obrera consejista que contemplamos como proyecto social deberá tener una estructura interna verdaderamente democrática. Deberá estar dotada de libertad de expresión, de crítica, de tendencias, partidos, etc., para el proletariado, al tiempo que mantendrá la unidad de acción entre sus partes, especialmente necesaria a nivel económico y en la lucha por defenderse de las clases enemigas. Nos reclamamos principalmente de las experiencias históricas de la Comuna de París (1871), del poder de los soviets de la revolución rusa (1917) y del poder de los comités de la situación revolucionaria en el estado español (1936).


5 ● Estado. El estado capitalista es el producto de la evolución de las anteriores formas de estado que protegían a la sociedad de clases: el estado esclavista y el feudal. El estado aparece con la sociedad de clases, producto de la diferenciación social en el seno del comunismo primitivo. El estado capitalista o simplemente el estado actual es la organización que la burguesía tiene para garantizar que la sociedad funcione en su beneficio. La burguesía controla el poder legislativo que genera las leyes, el poder ejecutivo que gestiona los recursos y la represión y el poder judicial que reprime las infracciones. Todo eso bajo la disfraz de buscar el bienestar de toda la sociedad. El monopolio de la violencia es la esencia del estado. Los instrumentos últimos que garantizan el mantenimiento del orden burgués y los privilegios de la clase dominante son el cuerpos represivos (policías y asimilados) y el ejército. La sociedad que queremos crear hará desaparecer -junto en las clases sociales- esta estructura opresiva, liberando a la administración de los asuntos públicos de su carácter de herramienta de dominación de una clase sobre otra.


6 ● Colectivismo es el nombre que nuestros abuelos – en gran parte del estado español - le dieron a la gestión colectiva, bajo un régimen de democracia obrera, de las tierras, fábricas y todo tipo de empresas expropiadas a la burguesía durante el proceso revolucionario de 1936-37.


Para nosotros, el colectivismo, en un sentido amplio, es una estructura politicosocial basada en el poder de los consejos obreros federados, que establecen las leyes y las decisiones de gobierno en base a la democracia obrera y dotado de un sistema de planificación y distribución económicas.


La palabra colectivismo, en sentido estricto, designa una propuesta de nueva organización de la producción que asegurará el funcionamiento económico de la sociedad sobre la base de la desaparición de la propiedad privada de los medios de producción. Funcionará mediante entidades de trabajo dirigidas por los mismo trabajadores y establecerá democráticamente una planificación económica y estratégica para satisfacer las auténticas necesidades de la población.


Un sistema que incluirá formas de distribución de los productos y servicios que irán desde la gratuidad hasta la valoración a través de la hora de trabajo medio y conducirá la sociedad progresivamente hacia el genuino comunismo, donde cada uno aporte según sus posibilidades y reciba según sus necesidades.


El colectivismo es, pues, otra manera de llamar el socialismo, que tiene el ventaja de evitar confusiones con las corrientes reformistas adaptadas al capitalismo (socialdemocracia, estalinismo y todas sus variantes).


7 ● Internacionalismo. Nuestro objetivo político, social y económico es universal, como lo es el proletariado y el capitalismo mismo. Afirmamos el principio de la unidad y solidaridad del proletariado por encima de todas las fronteras y de los intereses de cualquier fracción de la burguesía de cualquier país. En consecuencia, defendemos la necesidad de la organización revolucionaría internacional que prepare las condiciones necesarias para coordinar y dirigir la revolución a escala mundial.


Nos reclamamos herederos de las adquisiciones teóricas y la experiencia revolucionaria de las internacionales obreras antes de su desaparición (la primera) o degeneración (todas las demás).


Nuestro internacionalismo nos impulsa a incorporar a nuestro programa la defensa de una lengua internacional neutra (de momento, el Esperanto) y potenciarla en todos los agrupamientos locales, nacionales e internacionales.

8 ● Naciones y nacionalismo. Las naciones son un producto de la evolución histórica. En el capitalismo han sido la base para fundar estados, entidades de poder de la clase capitalista autóctona. Estos estados han oprimido y oprimen naciones subyugadas o vecinas. La lucha contra esta opresión tiene un aspecto muy problemático para los proletariados de la nación opresora y oprimida, porque los puede enfrentar y dividir. Por tanto hay que enmarcar cuidadosamente esta lucha contra la opresión nacional con un planteamiento general de internacionalismo proletario y de independencia de clase respeto a ambas burguesías.


El nacionalismo es particularmente nocivo en las naciones opresoras que lo utilizan para dar un planteamiento interclasista a su lucha expansionista, depredadora y defensora de privilegios. Pero también es especialmente engañoso y contrario a los intereses proletarios el nacionalismo de la nación oprimida, ideología con que la burguesía trata de establecer un frente interclasista, que siempre acaba beneficiando los objetivos políticos de la burguesía de la nación subyugada o de la nación dominante, o de ambas, pero nunca del proletariado ni del resto de las clases trabajadoras.


9 ● Independencia de clase. Las experiencias históricas demuestran que todos los planteamientos interclasistas a cualquier nivel llevan a la renuncia de los objetivos propios de la clase obrera y, como consecuencia, al mantenimiento del orden burgués. La clase que debe hacer la revolución y construir la nueva sociedad es el proletariado arrastrando detrás suyo a las otras clases trabajadoras y sectores sociales oprimidos. No podemos olvidar nunca que la burguesía, por definición de su posición económica y social, es siempre el enemigo del proletariado. En las cuestiones generales que pueden afectar a «toda a la sociedad» (por ejemplo, la opresión de las culturas nacionales, de las mujeres, el racismo, la destrucción del planeta...) hay siempre dos respuestas diferenciadas de clase y son antagónicas.


La independencia de clase tiene como complemento necesario la defensa de la independencia de todas las organizaciones obreras en relación al estado o a cualquier entidad ligada a los intereses del capital, incluidas especialmente las instituciones religiosas. En caso contrario, el movimiento es integrado en el estado burgués. A través de militantes relevantes, de la financiación, de la propia ideología, etc., la burguesía recupera el movimiento e invalida la lucha. Este principio básico ha sido verificado históricamente muchas veces.


10 ● Programa y praxis. La actuación de un grupo en su medio propio e inmediato (el territorio del estado burgués al que se enfronta) viene condicionada por las circunstancias locales e históricas concretas. La praxis correcta de una organización política proletaria debe partir del análisis dialéctico de esas circunstancias (económicas, políticas, sociales, lucha y relaciones entre las clases, etc.). Establecido ese análisis, el programa integrará propuestas coherentes que, partiendo de la conciencia y las necesidades actuales de la clase obrera, ayuden a las masas a encontrar el camino entre sus reivindicaciones y el programa de la revolución socialista que deberá ejecutar cuando conquiste el poder.


Las líneas básicas de esas propuestas incluirán: el reparto del trabajo mediante la reducción de jornada sin merma salarial, hasta la desaparición del paro; la expropiación bajo control obrero de los elementos estratégicos del funcionamiento de la economía capitalista; la eliminación de toda la legislación represiva y de limitación de los derechos democráticos de los trabajadores y los pueblos, la disolución de los cuerpos represivos...


Nuestra praxis programática defenderá medios de lucha y organización que aumenten el control democrático de la clase sobre su propio movimiento y le sirvan para contrarrestar la acción de las organizaciones burguesas o los aparatos políticos y sindicales cómplices de éstas, que constantemente la engañan, dividen y paralizan.


Esos medios, son fundamentalmente: la potenciación preferente de la organización de las luchas desde las asambleas soberanas de todos los trabajadores y trabajadoras, que elijan delegados revocables para controlar todas las negociaciones y desmontar el imperio de las burocracias reaccionarias sindicales; comités de fábrica unitarios que ejerzan el control obrero; la coordinación internacional de las luchas; el apoyo a las iniciativas colectivistas, etc.


En resumen, estamos comprometidos en la construcción de una nueva organización revolucionaria donde la unión de la teoría y la práctica nos permitirá elaborar un programa de acción nacional e internacional.



Agrupémonos todos,

que el género humano por venir

será la Internacional

Febrero de 2018



INTERNACIEMA KOLEKTIVISTA CIRKLO

Círculo Colectivista Internacionalista

Cercle Col·lectivista Internacionalista

Internazionalista Kolektibista Zirkulua



ikcirklo.org ikcirklo@tutanota.com

2018-03-08 Día Internacional de la mujer trabajadora

En català

¡Mujeres trabajadoras de todos los países,

en pie contra la opresión y la explotación!



Desde que la sociedad humana está dividida en clases sociales, también es patriarcal: los hombres adultos dominan a las mujeres y a los jóvenes. Desde que surgió el capitalismo, las mujeres trabajadoras, en general, han sido más explotadas que los hombres. Además, incluso donde las mujeres han ganado la igualdad jurídica, las mujeres de las clases explotadas todavía proporcionan la mayor parte del trabajo doméstico y familiar no remunerado.

En todas partes, la violencia conyugal, los "asesinatos de honor", el acoso sexual y la violación tienen como víctima principal a las mujeres. La mitad de las mujeres asesinadas en el mundo lo son a manos de un pariente. La descomposición mafiosa (como en México) y las guerras reaccionarias (como en Siria, Irak, Afganistán ...) se ensañan con ellas especialmente. Las víctimas de la prostitución forzosa son mayoritariamente mujeres (entre 400,000 y 1,6 millones de niñas y mujeres cada año). Existe el matrimonio forzoso de las niñas y la mutilación sexual (entre 100 y 140 millones de mujeres en todo el mundo han sido extirpadas o infibuladas).

El ataque sistemático a los servicios públicos por parte de todos los gobiernos desde las crisis capitalistas mundiales de 1973 y 2009 las afecta directamente. El ascenso del clericalismo en todas sus formas (cristiano, musulmán, hindú, budista ...) refuerza la opresión. Algunos países están experimentando regresiones: Erdoğan desalienta la anticoncepción y el aborto en Turquía, Trump está en contra del aborto en todo el mundo, Putin despenaliza la violencia conyugal en Rusia ...

Las mujeres siempre han sido una parte componente del trabajo asalariado a pesar de la hostilidad de todo el clero. En los países desarrollados representan más de la mitad de los trabajadores asalariados. Pero su distribución sigue siendo desigual según las ramas y los oficios. Siguen estando peor pagadas que los hombres y son especialmente víctimas de la precariedad, el trabajo a tiempo parcial y el desempleo. La mayoría de las tareas domésticas recae sobre ellas en el seno de su familia.

Así como la lucha contra la opresión nacional no puede dejarse en manos del nacionalismo burgués y pequeño burgués, la lucha contra la opresión de género no puede dejarse en manos del feminismo burgués y pequeño burgués, que o bien enfrenta de manera reaccionaria a las mujeres y los hombres. o simplemente se limita a peddir más puestos de dirigencia política o de directivos de empresa capitalista. Un ejemplo es la campaña #metoo, que empezó con la denuncia legítima de violación de actrices por parte de un productor de cine. Algunos la usan para reactivar una moral conservadora que iguala cualquier propuesta sexual fuera del matrimonio con la violencia. La otra deriva aberrante consiste en presentar a un puñado de capitalistas que abusan de su riqueza y poder como representativos de todos los hombres.

El 8 de marzo es el resultado de un llamamiento de la Internacional Obrera (1889-1914) y en particular de la actividad de Clara Zetkin, marxista, revolucionaria e internacionalista. La Revolución Rusa (1917) otorgó el derecho al voto a las mujeres, legalizó el aborto, garantizó la educación de las niñas, facilitó la extensión de los derechos de voto a otros lugares (en Gran Bretaña, Alemania ...). La Revolución española (1936) hizo más por la emancipación de las mujeres que todos los partidos republicanos anteriores. Por el contrario, las contrarrevoluciones (fascismo en Italia, estalinismo en la URSS, nazismo en Alemania, teocracia en Irán ...) significaron la humillación de las mujeres y un salto hacia atrás.

Hoy, en todas partes, las mujeres trabajadoras se levanten: están a la vanguardia de las luchas contra la opresión de la que son víctimas (como las manifestantes iraníes, polacas, estadounidenses …) ; participan en la lucha contra la opresión nacional y la xenofobia (como las combatientes kurdas, las activistas inmigrantes, las que apoyan a los inmigrantes ...) y la lucha contra la explotación (como activistas sindicales de base en Bangladesh y en todos los países).

El capitalismo no puede lograr la igualdad real entre los sexos porque la burguesía usa el patriarcado para dividir a los oprimidos y beneficiarse indirectamente del trabajo doméstico gratuito de las mujeres.

La lucha por la emancipación de las mujeres debe ser una cuestión del movimiento obrero. Los sindicatos y los partidos de trabajadoras y trabajadores tienen la responsabilidad de luchar contra el machismo dentro de ellos y en la sociedad, y de tomar la iniciativa en la lucha de las mujeres por la emancipación. Solo la construcción del socialismo mundial finalmente erradicará el machismo.

¡Igualdad jurídica total entre hombres y mujeres! ¡Separación de las religiones y el Estado! ¡Enseñanza mixta y laica!

¡Igualdad salarial! Creación masiva de estructuras gratuitas y de calidad para el cuidado y la educación de las niñas y niños de edad infantil !

¡Contracepción libre y gratuita! ¡Derecho y gratuidad total del aborto, también para las menores de edad !



CoReP

Internaciema Kolektivista Cirklo (IKC)

2018-03-23 Italia: las elecciones generales del 4 de marzo

 Artículo del Groupe Marxiste Internationaliste

 

Italia :

Las elecciones generales del 4 de marzo

Los grandes partidos burgueses del período precedente (PD, FI) se desmoronan; lo que queda del movimiento obrero (PRC, LeU) no se beneficia de ello; dos partidos anteriormente marginales (M5S, LN) son los que lo aprovechan.

Para los partidarios del dégagisme1, las elecciones generales de marzo en Italia confirman que «hay una ola dégagista en Europa» (Bastien Lachaud, diputado La Francia insumisa, LCI, 5 de marzo). Un término que pone en el mismo saco el inicio de la revolución social de Túnez en 2011 con la victoria electoral del capitalista Trump en los Estados Unidos en 2016, o la actual de los partidos reaccionarios en Italia, no es que sea muy ilustrativo. Por otra parte, a fecha de hoy, la LFI2 no ha presentado un verdadero análisis de las elecciones italianas, no más que el PCF o el PS.

El gobierno Macron-Philippe-Collomb se aprovecha de ello para justificar su caza a los inmigrantes al modo Trump y su proyecto de ley inspirado en Sarkozy y Le Pen.

Tomo nota de que, en el mundo donde vivimos, se pueden defender bellas ideas pero no pueden defenderse haciendo abstracción de la brutalidad del contexto. Italia ha sufrido hoy innegablemente en el contexto de una presión migratoria muy fuerte en la que vive desde hace meses y meses. (Emmanuel Macron, AFP, 5 de marzo)

Lo que hay que comprender es que acoger a los refugiados (la «bella idea») choca contra la dura realidad ("una fuerte presión migratoria) y puede conducir al país que lo olvide a una crisis política. ¿Con su explicación del resultado de las elecciones italianas por el exceso de extranjeros, es Macron tan diferente de los "populismos" de los que dice que protege a Francia? Todas las fracciones políticas de la burguesía decadente esconden que:

  1. La pobreza y la inestabilidad política de los países dominados son los resultados de la dominación y de la explotación extranjeras (que incluye a los grandes grupos capitalistas franceses o italianos...);

  2. El ejército francés, con el ejército británico, jugó un papel decisivo en la destrucción de Libia en 2011 (que el gobierno italiano intentó entonces impedir) y participa en las devastaciones en curso en Siria y en Irak;

  3. La desigualdad y los conflictos de Asia occidental y de África generan inevitablemente desplazamientos de población, pero estos desplazamientos afectan sobre todo a los países dominados. Por ejemplo, los sirios ha huido mayoritariamente dentro mismo de Siria o con destino al Líbano, a Jordania y a Turquía;

  4. El Estado francés ha contribuido a la «fuerte presión migratoria» en Italia, suspendiendo los acuerdos de Shengen, cerrando desde el 2015 su frontera italiana a los emigrantes, igual que el Estado suizo (no miembro de la UE, pero sí del espacio Shengen). La mayoría de los emigrantes que abordaban las costas italianas no tenían la intención de quedarse sino que se han encontrado encerrados allí. Esta política de Hollande y de Macron ha contribuido mucho al éxito de las consignas xenófobas y anti-UE en el país vecino: «hay un sentimiento, ampliamente difundido, de que sus socios de la UE han dejado que Italia se enfrente sola con la inmigración » (The Economist, el 10 de marzo).

La fragilidad del capitalismo italiano revelada por la crisis mundial

El capitalismo italiano consiguió una acumulación de gran escala después de la 2a Guerra mundial, apoyándose en las traiciones de PSI y de PCI, en la reconstrucción de la economía devastada y en la CEE-Unión europea.

Del 1950 al 1963, la economía italiana conoció una fase de expansión sin equivalente en la Europa de postguerra, con un crecimiento del 7,5 % en 1955. (Piedra Milza, Historia de Italia, 2005, Fayard, p. 927)

Con el crecimiento económico y la emigración, la tasa de desempleo cayó al 3,6 % en 1963. Pero Italia se vió afectada particularmente por las crisis capitalistas mundiales de 1973-1975 y de 2007-2009 (el PIB descendió el -5,5 % en 2009 respecto a 2008). Sufrió cuatro años de recesión (2008-2009 luego 2012-2013), lo que implicó una regresión del PIB de cerca del 9 % con relación a su situación de 2007 y una duplicación de la tasa de desempleo (del 6 % en 2007 al 13 % a finales de 2014). En quince años, 200.000 titulados universitarios dejaron el sur para emigrar hacia el norte o en el extranjero.

Como todos los demás estados capitalistas, incluida China, el estado italiano recurrió al déficit presupuestario frente a la crisis (saldo presupuestario del -5,2 % del PIB en 2009) sin preocuparse de las reglas de la Unión Europea vigentes desde el 1992 ( el 3 % del PIB como máximo). Las finanzas públicas quedaron marcadas por una deuda elevada ( el 132 % del PIB, cuando la regla es menos del 60 % como máximo), lo que limita los márgenes de la política presupuestaria del estado burgués italiano.

Los gobiernos Letta (2013-2014), Renzi (2014-2016) y Gentiloni (2016-2018) se esforzaron por reducir el déficit ( el-1,9 % del PIB en 2017) y, de ese modo, la deuda. Estos gobiernos dirigidos por el PD procedieron, como todos los gobiernos burgueses, recortando los gastos públicos que sirven en primer lugar a los trabajadores y acusando de buena gana a la UE de ser la culpable de la austeridad : « los políticos rechazaron la responsabilidad del crecimiento reducido a causa de la austeridad impuesta por la UE ». (The Economist, el 10 de marzo).

LFI atribuye la austeridad, italiana o francesa, al extranjero, a “Europa”, aunque se aplique todavía más severamente en Gran Bretaña, que ha mantenido su moneda y decidido salir de la Unión Europea. Como lo reconoce un ex presidente del consejo (primer ministro) del 2011 al 2013 : « hasta sin los mandatos europeos, deberíamos tener una cierta disciplina. »(Mario Monti, Le Monde, 2 de marzo). Es notable que la UE, ejerciendo una presión, nunca sancionó Italia para sus faltas a ambas reglas.

La persistencia del paro masivo

Entre la crisis capitalista y la austeridad estatal, centenares de miles de personas se hundieron en la miseria, especialmente en el Sur. En cambio, el ejército, la policía y los bancos reciben más que nunca el maná público, sin hablar de la criminalidad mafiosa que continua parasitando Italia.

El gobierno italiano oficializó el salvamento de dos bancos mutualistas3 de tamaño medio - Banca popolare di Vicenza y Veneto banca, al borde de la quiebra. El decreto que inicia el procedimiento de liquidación de ambos bancos ha sido aprobado por el presidente del consejo, Paolo Gentiloni. El Estado italiano pondrá 4,785 mil millones de euros sobre la mesa para que Intesa Sanpaolo, el primer banco minorista del país, recupere ambos bancos. Pier Carlo Padoan, ministro de economía, precisó que el coste total de las garantías públicas en esta transacción podía elevarse hasta 17 mil millones de euros, para cubrir los créditos deteriorados de ambos bancos. (Le Monde, 25 de junio de 2017)

Para intentar salir el marasmo, todos los gobiernos burgueses italianos han ayudado al capital y golpeado a los trabajadores : recorte en los gastos sociales (enseñanza, salud, etc.), reducción de los impuestos sobre el capital, ampliación de la edad de jubilación (65 años para los hombres, de 60 años para las mujeres), reducción de las pensiones (cálculo sobre los salarios del conjunto de la vida laboral), contratos de trabajo más flexibles, aumento de las tasas de matrícula en la universidad, el salario «al mérito» para los profesores, etc.

Gracias al aumento de la tasa de explotación y a la coyuntura europea y mundial, el capitalismo italiano acabó por reanudar el crecimiento a partir de finales de 2014: +1 % en 2015, +0,9 % en 2016, +1,6 % en 2017 (pero la media es del +2,2 % en la zona euro y del +3,7 % en el mundo, para el mismo período).

A pesar de esta escampada, Italia sigue siendo el enfermo de la zona euro : el PIB en volumen continua inferior en un 6 % a su nivel de antes de la crisis, y la reanudación del crecimiento es menos sostenida allí que entre sus socios de la zona euro. Por otra parte, la deuda pública, superior al 130 %, todavía no ha iniciado su descenso y el sector bancario continua frágil. (Céline Antonin, Italia : el horizonte parece aclararse, OFCE, diciembre de 2017)

La recuperación se traduce en una creación nítida de empleos ( +900.000 en el período 2015-2017), la tasa de empleo de la población en edad de trabajar reencontró su nivel anterior a 2008 (58,4 %) y la tasa de desempleo acabó por bajar. Pero sigue elevada : El 10,8 % de la población activa y hasta el 32,2 % en los jóvenes activos de 15-24 años. El paro se queda en el 18 % en el sur.

En estas condiciones, el capitalismo italiano, aunque no se priva de sobreexplotar a los trabajadores extranjeros, no necesita una inmigración masiva, contrariamente al capitalismo alemán. Los partidos italianos que hacen de los extranjeros el blanco principal de sus ataques (LN, FI) totalizan más de el tercio de los sufragios expresados. Si a ellos se les suma los que, sin hacer de ello el eje de su política, también quieren rechazar los emigrantes (M5S, PD), se sobrepasa el 84 %.

El jefe del M5S Luigi Di Maio, en la primavera de 2017, tomó posiciones muy duras en la crisis migratoria del Mediterráneo, popularizando la expresión de «taxis de los mares» para calificar a los buques fletados por las ONG humanitarias para efectuar operaciones de socorro a la altura de Libia. (Le Monde, 7 de marzo)

Las traiciones repetidas de las burocracias sindicales

Aparte del PRC4, las únicas organizaciones obreras de masa que subsisten son los sindicatos tradicionales. Las confederaciones principales son las previsibles : CGIL (más o menos equivalente de la CGT [o CCOO en España, NDT]), CISL (equivalente de CFDT [origen en la democracia cristiana, como ELA-STV en Euskalherria, NDT]) y UIL (equivalente de FO [o UGT en España, NDT]). Pero, como en todos los países imperialistas, los aparatos de los sindicatos están corrompidos por el Estado burgués y los capitalistas. De vez en cuando, se ven forzados a llamar a «jornadas de acción» que sirven de válvulas de escape para las bases, mientras negocian ataques interrumpidos contra la clase obrera, exacerbados por las crisis capitalistas recurrentes y la competencia internacional.

En julio de 1992, las burocracias de CGIL, CISL y UIL renunciaron a la escala móvil de los salarios por exigencia de Confidustria (el Medef italiano [confederación patronal,NDT]). En julio de 1993, firmaron un acuerdo de negociación colectiva a dos niveles : de rama y de empresa. Los sindicatos se comprometían a tener en cuenta tanto las restricciones macroeconómicas como la competitividad de las empresas.

En noviembre de 2012, las burocracias de CISL y de UIL firmaron con la patronal un acuerdo «de productividad» que liga los salarios con los resultados de las empresas. Ahora los acuerdos de empresa reemplazan a los convenios colectivos en lo que afecta a la organización del trabajo.

En junio de 2013, las burocracias de las confederaciones de CGIL, de CISL y de UIL firmaron con la patronal un acuerdo sobre representatividad. A los firmantes se les garantiza el monopolio de la representación del personal en las empresas. Como consecuencia de ello, a los otros sindicatos (COBAS, CUB, USB, CSB) les es casi imposible participar en las elecciones de delegados del personal en las empresas.

En enero de 2014, las burocracias de las confederaciones de CGIL, de CISL y de UIL firmaron con la patronal un acuerdo que permitía derogaciones de los convenios colectivos nacionales sobre las condiciones de trabajo los horarios y los salarios.

El 28 de febrero, la víspera de las elecciones, las burocracias de las confederaciones de CGIL, de CISL y de UIL firman con Confindustria un acuerdo sobre los salarios que privilegia el nivel de la empresa y condiciona los aumentos salariales a los incrementos de productividad.

Así, los aparatos social-imperialistas de los sindicatos contribuyen a la desorientación política e ideológica de la clase obrera, completando las traiciones históricas del ex-PSI y del ex-PCI, así como a la orientación "reformista" de los pequeños partidos que han sobrevivido al naufragio de la socialdemocracia y del estalinismo (LeU, PRC).

La política migratoria del Estado burgués

Tanto el antiguo «centro izquierda» El Olivo-PD, cuando estaba a la cabeza del gobierno (2006-2008, 2013-2018), como el antiguo «centro derecha» PDL-FI, cuando era su turno (2001-2005, 2008-2011), intentaron limitar la inmigración. Por una parte, el Estado encerró a trabajadores y a jóvenes que no habían cometido ningún crimen o delito (en los CIE, los CARA, o los CDA) ; por otra parte, se intentó impedir la entrada (acuerdos con los señores de guerra de Libia, patrullas en el mar), todo con la ayuda de la UE. Así, en octubre de 2013, después de la muerte en un solo naufragio de 366 emigrantes en Lampedusa, el gobierno Letta (coalición de PD con, entre otros, el PDL de Berlusconi) activó la operación Mare Nostrum, reemplazada en noviembre de 2014 por la operación Tritón, menos costosa y a cargo de la UE.

Durante la ceremonia hipócrita de la cadena de ataúdes, el ministro del interior Angelino Alfano anuncia que el gobierno ha decidido remodelar su "misión", empleando más medios de patrulla con el fin de salvar a los náufragos; y precisa que a este cambio le ha llamado Mare Nostrum. Evidentemente, Mare Nostrum no sustituye a Frontex - el mecanismo europeo de control de las fronteras exteriores de la UE – efectivo desde el 2005 mediante dos dispositivos : Hermès (dedicado al control del Canal de la Sicilia y de las islas Pelagias) y Aeneas. Mare Nostrum no tiene como objetivo real salvar la vida de los emigrantes o de llevar a los tribunales a los barqueros, sino más bien hacer frente, gracias a un control militar minucioso, y esto hasta las costas libias, el aflujo migratorio creciente que a finales de octubre representaba más de 50.000 llegadas. Mare Nostrum, este control intensivo del área mediterránea afectada por los flujos migratorios, fue puesta en funcionamiento en noviembre de 2013. (Rivoluzione comunista, Fronte proletario contro guerra statale anti-immigrati, 2017, p. 14)

En julio de 2017, el gobierno PD, como el de LREM a Francia en el mismo momento, culpabiliza a las organizaciones que socorren los emigrantes.

Nacido hace sesenta y un años en Reggio Calabria, hijo de general, Marco Minniti es un producto puro del Partido comunista italiano (PCI)... En Libia, antigua colonia italiana donde los intereses económicos transalpinos siguen siendo importantes y los servicios de contraespionaje muy activos, el ministro de interior multiplica sin miramientos los contactos con los jefes locales, para acabar con las salidas de barcos hacia Europa, equipando a los guardacostas con barcos radiantemente nuevos. En el canal de la Sicilia, fuerza a las ONG encargadas de las operaciones de socorro en el mar a comprometerse con un «código de buena conducta». (Le Monde, 14 de septiembre de 2017)

Acusada de «favorecer la inmigración ilegal» más bien que de salvar vidas, la ONG alemana Jugend Rettet ha sido privada de su buque de socorro en el Mediterráneo por las autoridades italianas, el miércoles, 2 de agosto. (Le Monde, 3 de agosto de 2017)

Los policías bloquearon el domingo por la mañana al Open-Arms, fletado por la ONG española Proactiva. La razón ? La víspera, el barco había obtenido el derecho de desembarcar a 218 personas que se habían negado a ser entregadas a los guarda-costas libios. (Le Monde, el 23 de marzo de 2018)

Bloqueados en Libia, los emigrantes africanos a menudo son extornsionados, reducidos a la esclavitud, víctimas de maltratos, violados, asesinados.

Un atentado racista y una movilización antifascista

El 3 de febrero de 2018, un antiguo candidato de la Lega en 2017, después de haber hecho el saludo fascista y gritado «Viva Italia!» disparó contra un grupo de personas negras en Macerata, en el centro de Italia. Seis personas están heridas. El fascista invoca la violación y el homicidio de Pamela Mastropietro por traficantes de droga nigerianis para disparar contra inocentes cuyo único crimen era tener la piel oscura. Berlusconi, cuya formación Forza Italia reclama la expulsión de 600.000 extranjeros y es aliada de la LN en el seno del «centro derecha», infravalora :«me parece que se trata del gesto de un desequilibrado, que merece la condena más firme, pero que no puede considerarsa que tenga una connotación política clara ».

El PD utiliza al ministro del interior y al alcalde de Macerata, así como su influencia en la CGIL (la central sindical principal) y en la Associazione nazionale partigiani de Italia (la Asociación de los antiguos miembros de la Resistencia), para impedir las manifestaciones de protesta. A pesar de la prohibición oficial, los fascistas de Forza Nuova se concentraron en Macerata el 8 de febrero, con la complacencia de la policía y de los carabineros (gendarmería).

Los Centri Sociali (CS, un movimiento anarquista una de cuyas fracciones apoya a la coalición electoral PaP) convocaron manifestación el 10 de febrero en Macerata. Se adhieren las coaliciones de partidos Liberi e uguali y Potere al popolo, FIOM (la federación de la metalurgia de CGIL), COBAS (clases del SUR), etc. : Hubo por lo menos 20.000 manifestantes. El 25 de febrero, otras 20.000 personas, sobre todo jóvenes, se manifiestaron en Milán. En Livorno, cuando los CS se contra-manifestaban frente a los provocadores FDI, el dirigente de PaP Maurizio Acerbo apoyó a los antifascistas pero al portavoz de LeU Pietro Grasso les condenó.

El naufragio de la representación política anterior de la burguesía

El 4 de marzo, la participación en las elecciones de ambas cámaras (Cámara de los Diputados, Senado) ha sido elevada: El 73 % de los inscritos, aunque un poco inferior a la de las elecciones precedentes generales, en febrero de 2013 (75 %).

El Partito Democratico (PD, Partido demócrata) es el partido burgués que ha sido el eje de los gobiernos precedentes. Procede de la fusión en 1998 de los renegados del estalinismo (PDS, la mayoría del antiguo Partido comunista italiano) y de supervivientes del clericalismo ligado a la Iglesia católica (PPI, principal componente resultante del desaparecido Partido demócrata-cristiano que dirigió el país durante 40 años). Los votos al PD pasaron del 25,4 % en 2013 al 18,7 % en 2018. Su secretario general, Mateo Renzi, se ha visto forzado a dimitir.

La primera víctima del escrutinio es el Partido Demócrata del antiguo primer ministro Matteo Renzi, que sufre una derrota humillante. Con menos del 19 % de los votos, es decir apenas 112 diputados y 57 senadores, el principal partido de izquierda alcanza un mínimo histórico. (Le Monde, 7 de marzo)

El otro partido burgués de gobierno, Forza Italia (FI, Fuerza Italia), fundado en 1994, se desmorona también (ha pasado del 21,6 % al 14 %). No es seguro que él sobreviva a su jefe, de 81 años de edad.

El segundo perdedor de las elecciones legislativas, Forza Italia, ha quedado tal vez en un estado más lastimoso todavía. Con apenas el 14 %, una cifra ridículamente baja para una formación que se supone que representa al conjunto de la derecha moderada, la formación nacida en 1994 solo por la voluntad de Silvio Berlusconi está al final de carrera. (Le Monde, 7 de marzo)

El éxito de dos partidos "populistas"

El gran vencedor de las elecciones del 4 de marzo es el Movimento 5 stelle (M5S, Movimiento 5 estrellas), un partido pequeño burgués demagógico y xenófobo creado sobre una base del dégagisme [ver nota pg 1, NDT] en 2009 por un payaso que pasó el testigo a Luigi Di Maio. Denunciando el abandono del Sur y gracias a la promesa de una «renta ciudadana», el M5S ha captado más del 32,7 % de los votos en todo el país (frente al 25,5 % en 2013) y es netamente mayoritario en el sur. Ha sido felicitado por Farrange, el antiguo dirigente de UKIP, el partido que promovió el Brexit.

El otro partido que sale bien librado, con el 17,4 % (frente al 4,1 % en 2013), es la Lega de Matteo Salvini (antiguo Lega Nord, Liga Norte). Nunca había sobrepasado el 10,2 % de los votos. Mantiene su racismo anterior pero ha cambiado su viejo programa (la secesión de la parte más rica de Italia) por un nacionalismo italiano agresivo.

El líder de la Liga ha acertado en su apuesta : completar la mutación del partido federalista y antiitaliano, del que tomó la jefatura hace menos de cinco años, en una gran formación nacionalista y xenófoba, extendiéndose por todo el país. (Le Monde, el 7 de marzo).

La LN gana en el seno de la coalición llamada de "centro derecha" (sic) que incluía, además de a FI, a otro partido fascistoide, Fratelli d' Italia (FdI, Hermanos de Italia), que consiguió el 4,35 % de los votos. Ha recibido las felicitaciones del jefe del FN-RN francés.

Además, dos listas fascistas, CasaPound y la coalición Italia agli Italiani (Italia para los italianos, formada por FN y MS-FT) tienen respectivamente el 0,95 % y el 0,38 % de los votos. Estos grupos atacan físicamente a los militantes obreros y a los extranjeros.

La marginación electoral del reformismo

Los dos grandes partidos reformistas de postguerra, Partito socialista italiano (PSI) y Partito comunista italiano (PCI) desaparecieron, respectivamente en 1994 y en 1991-2007.

La herencia de la socialdemocracia, es la colaboración de clase más repugnante : el sabotaje de la revolución de 1920 por el PSI, la reconstrucción del Estado burgués después de la II Guerra mundial, la participación repetida en gobiernos con la Democracia Cristiana, la dirección del gobierno que puso fin a la escala móvil de los salarios, la ayuda a la toma de control por Bersluconi de la televisión privada, la corrupción …

La operación Mani pulite (manos limpias) comenzó en febrero de 1992 cuando dos magistrados milaneses, investigando un asunto común de corrupción, encontraron un flagrante delito de soborno a un miembro importante del PSI, Mario Chiesa... Siguió una auténtica marea de detenciones, pesquisas, denuncias, confesiones. Dos antiguos alcaldes PSI de Milán fueron inculpados. Craxi mismo, después de haber intentado sublevar a la opinión pública contra el «gobierno de los jueces», tuvo que rendir cuentas : Hallado culpable de haber desviado en su propio beneficio sumas de dinero considerables, fue forzado a dimitir de su puesto de secretario general del PSI. Pronto no tuvo otro recurso que exiliarse en Túnez. (Piedra Milza, Historia de Italia, 2005, Fayard, p. 927)

Quienes ocupan hoy el lugar de la socialdemocracia en Italia, las escisiones de izquierda del PD y de la derecha de PRC, reunidas en la coalición cajón de sastre Liberi e uguali (LeU, libres e iguales), tienen el límite de votos en el 3,4 %.

El principal partido reformista que sobrevivió a la desaparición de PCI es Partito della rifondazione comunista (PRC).

El PRC nació en 1991 cuando el PCI fue disuelto al final de su 20º y último congreso y fue creado el Partido democrático de la izquierda ...Desde el principio se juntaron un conjunto de personalidades, de corrientes culturales y de posiciones políticas muy diversas, unidos esencialmente sobre una base de su voluntad de oponerse al "giro," que consideraban como una liquidación del patrimonio político, ideológico y simbólico del Partido comunista. (Los Partidos comunistas y post-comunistas en Europa Occidental, 1999, Documentation française, p. 72)

En 2013, su mini frente popular con el Movimento Arancione y la Federazione dei verde reunió el 4,4 % de los votos. En 2018, forma de nuevo una coalición, Potere al popolo (PaP, Poder para el pueblo). Incluye al Partito comunista italiano (una escisión de PRC que enarbola la bandera burguesa italiana al lado de la bandera roja), la Piattaforma eurostop (una frente eurófobo), los CRAC (estalino-maoístas), la Sinistra anticapitalista (SAC, Izquierda anticapitalista ligada al NPA)... Este bloque electoral es sostenido en Francia por el NPA, el PCF y LFI. Ha obtenido solamente el 1,32 % de los sufragios expresados y ningún diputado.

La escisión neo-estalinista de RPC, el Partito comunista (PC), que se ha presentado por separado, es marginal, con el 0,32%.

El PRC, el PCI, el PC, los CRAC ... nunca aprendieron las lecciones del estalinismo. La historia del estalinismo-togliattismo es la de la mano tendida al fascismo por el PCI en 1936 ("llamamiento a los fascistas"), la traición a la revolución de 1943-1944, la participación en los gobiernos burgueses de 1943 a 1947, el intento para restaurar la monarquía en 1944 ( "giro de Salerno"), la traición a la situación revolucionaria en 1969, la propuesta para gobernar conjuntamente con la DC en 1973 ("compromiso histórico"), la renuncia abierta del marxismo con la transformación en 1991 del PCI en PSD, la liquidación del PSD en 2007 en un partido burgués normal (PD) con lo que quedaba de la Democracia Cristiana desacreditada y procesada por la justicia.

El cretinismo reformista y pacifista del PRC

A la mayoría de las corrientes centristas del mundo, esto no les ha impedido dar un apoyo entusista al PRC durante todo el final del siglo XX, incluidas las corrientes “trotskistas” sumadas al proteccionismo, el pacifismo y el reformismo. Ello se tradujo en la incorporación de sus afiliados locales al PRC (y su integración en las burocracias sindicales viejas o nuevas) del mismo modo que participaban ya al mismo tiempo en Syriza, en Grecia, en Die Linke, Alemania, etc.

El PRC practicó la colaboración internacional de clases montando el engaño del Foro Social Mundial en 2001, con la ayuda de la burocracia cubana de Castro, del gobierno burgués de Brasil y de un ala del Iglesia Católica. A nivel nacional, el PRC apoyó a un gobierno burgués en 1996 y luego participó en un gobierno liderado por un antiguo demócrata cristiano en 2006. Todavía está vinculado al PCF, que ha gobernado más de una vez por cuentade la burguesía y a Syriza que lo hace todavía en Grecia.

La estrategia comunista fue resumida en una moción del Congreso de La Haya de la Primera Internacional: hegemonía de la clase obrera, necesidad del partido, toma del poder.

En su lucha contra el poder unido de las clases poseedoras, el proletariado solo puede actuar como clase constituyéndose a sí mismo en partido político separado y opuesto a todos los antiguos partidos políticos creados por las clases poseedoras. Esta constitución del proletariado en partido político es indispensable para asegurar el triunfo de la revolución social y su fin supremo: la abolición de las clases. La coalición de fuerzas de la clase obrera, ya lograda por la lucha económica, debe servir así como una palanca en su lucha contra el poder político de sus explotadores. Puesto que los amos de la tierra y el capital todavía usan sus privilegios políticos para defender y perpetuar sus monopolios económicos y subyugar al trabajo, la conquista del poder político se ha convertido en el gran deber del proletariado. (AIT, Artículo 7a de los Estatutos, septiembre de 1872, La Première Internationale, 10-18, p.338).


Durante la campaña electoral, el PRC y sus aliados no hablaban de socialismo o de revolución, ni de expropiación o derrocamiento del Estado burgués. Cosas como "poder para el pueblo" o el "poder" aparecen por todas partes (y en ninguna parte), dejando a los explotadores con el instrumento de poder más formidable, el Estado.

Nosotros practicamos cada día la solidaridad, el mutualismo y el control popular sobre las instituciones que no protegen nuestros intereses ... (PaP, Manifesto, 2017)

"Pueblo" hace posible reemplazar la lucha de clases por un agregado de movimientos opuestos no al capitalismo, sino a la Unión Europea y la "mercantilización del mundo".

Un movimiento de trabajadores y trabajadoras, jóvenes, desempleados y jubilados, de todos aquellos que ponen sus habilidades al servicio del bien común, ya sea que estén comprometidos con asociaciones, comités territoriales, o más puntualmente en las movilizaciiones ciudadanas en los territorios, o bien que militen en el terreno en sindicatos, partidos políticos u otras organizaciones comprometidas con los ideales de la izquierda social y política, anti-capitalista, comunista libertario, ecologista, feminista, laico, pacifista "meridionalista". (PaP, Manifiesto, 2017)

Potere al Popolo alaba el rescate del capitalismo y la reconstrucción del estado burgués que efectuaron sus predecesores del PCI de 1943 a 1947.

Hemos luchado contra el socavamiento de nuestra Constitución, nacida de la Resistencia, y por su verdadera aplicación ... (PaP, Manifesto, 2017); Nuestra República se basa en el trabajo ... La reapropiación de la soberanía popular en todos los niveles y en todos los planos de la sociedad ... Restaurar la dignidad y la centralidad para las asalariadas y asalariados. (PaP, Programma, 2017)

La coalición PaP de hecho quiere mejorar el capitalismo y el estado burgués.

Exigimos un sistema judicial capaz de garantizar su respeto efectivo y rápido. La justicia también es parte del bien común ... Para nosotros, el poder del pueblo significa restaurar al control de las clases populares sobre la producción y la distribución de la riqueza, realizar la democracia en su sentido verdadero y original. Para lograr esto, debemos dar pasos intermedios y, sobre todo, construir y experimentar con un método que hemos llamado control popular. (PaP, Programma, 2017)

La coalición PAP predica a los explotados y oprimidos el pacifismo que las bandas fascistas, e’ejército imperialista, los servicios secretos, los carabineros, la policía y la mafia se cuidan mucho de respetar.

Separada del pueblo, constituyendo una casta profesional cerrada de hombres entrenados para castigar duramente a los pobres, hombres relativamente bien pagados y disfrutando de los privilegios del poder (por no hablar de sus ingresos lícitos), la policía sigue siendo indefectiblemente - en todas las repúblicas democráticas donde reina la burguesía - el instrumento, la muralla, el escudo más seguro de aquélla. No se pueden hacer reformas serias y radicales a favor de las masas trabajadoras con su ayuda. Es objetivamente imposible. La sustitución de una milicia popular por la policía y el ejército permanente es la condición para el éxito de cualquier reforma ... (Lenin, Olvidaron lo esencial, 18 de mayo de 1917, Oeuvres, Progrès, t. 24, p.60).

Una ruptura incompleta con el reformismo

Per una sinistra rivoluzionaria (PuSR, por una izquierda revolucionaria), la coalición electoral de dos organizaciones que dicen ser trotskistas, ha obtenido solo el 0,08%. Se trata del Partito Comunista dei Lavoratori (PCL, Partido Comunista de los Trabajadores) y de Sinistra Classe Rivoluzione (SCR Izquierda Clase Revolución) ligada a la GR francesa que apoyó la candidatura socialimperialista de Mélenchon en la primera vuelta.

En general, las corrientes que se fueron del PRC cuando éste proporcionó un ministro al gobierno de Prodi tienen muchas dificultades para distinguirse de su padre: la SAC sigue sembrando ilusiones sobre el PRC.

La reconstrucción de una verdadera izquierda comenzó en las elecciones con la formación de la lista de PaP. (SAC, Declaración, 5 de marzo)

Incluso al PCL, que ha reivindicado un gobierno de los trabajadores durante su campaña, le cuesta deshacerse del frentepopulismo: en las elecciones municipales de Nápoles, en mayo de 2011, llamó a votar por el “progresista” Luigi de Magistris, del partido burgués Italia dei Valor El programa de Per una sinistra rivoluzionaria no dice nada sobre autodefensa, ni sobre la necesidad de desmantelar los cuerpos represivos, como si se pudiera "controlar" al ejército y la policía.

La vieja burocracia estatal debe ser desmantelada y el control de los trabajadores extendido a todas las ramas de la vida pública. Elección y revocabilidad de todas las responsabilidades públicas. Límite máximo de la remuneración de todos los funcionarios públicos, que se corresponderá con el salario promedio de un trabajador cualificado. Control de los trabajadores en todos los niveles de la administración pública. (PuSR, Il nostro programma, febrero de 2018)

Reivindicándose de Lenin y Trotsky, el centrismo procedente de la destrucción de la IVª Internacional censura una pieza esencial del programa de la Internacional Comunista: la lucha contra las burocracias social-patriotas (políticas y sindicales), la centralización de los soviets, armamento de los trabajadores, destrucción del estado burgués, insurrección, poder de los trabajadores ...

La Oposición de Izquierda Internacional se basa en los primeros cuatro congresos del IC. Eso no significa que jure lealtad a cada letra de sus decisiones... Pero todos los principios fundamentales (actitud ante el imperialismo y el estado burgués, ante la democracia y el reformismo; problemas de la insurrección; dictadura del proletariado; actitud hacia el campesinado y las naciones oprimidas; soviets, trabajo en los sindicatos; parlamentarismo; la política del frente único) siguen siendo la más alta expresión de la estrategia proletaria en la época de la crisis del capitalismo. (OGI, La Oposición de Izquierda Internacional, Sus Tareas, Sus Métodos, enero de 1933, Los Congresos de la Cuarta Internacional, La Brèche, t. 1, pp. 60-61)

Una incertidumbre institucional

Una vez más, la Unión Europea está conmocionada, pero no a causa de la clase obrera y menos aún por cuenta de la clase obrera. El golpe lo ha dado la reacción e, incluso más que en el caso del Brexit, es claramente xenófobo. El sector más frágil de la clase trabajadora sirve como chivo expiatorio de las dificultades del capitalismo italiano y del sufrimiento que su supervivencia ocasiona en quienes trabajan para vivir.

Ciertamente, el gran capital italiano y mundial no se alegra de que esos partidos tan inciertos hayan ganado las elecciones generales, y mucho menos de que ninguno de ellos tenga la capacidad de formar un gobierno por sí mismo, a falta de una mayoría parlamentaria.

Los triunfos electorales del M5S y la Liga marcan el mayor giro en Europa desde la votación del Brexit. Anuncian un largo período de incertidumbre política y amargas negociaciones antes de que Italia tenga un nuevo gobierno. (Financial Times, 7 de marzo)

Pero la burguesía sabe cómo doblegar los partidos más demagógicos a sus necesidades. Cuando apareció, Forza Italia tampoco era un partido tradicional de la burguesía (se construyó alrededor de un hombre, con el apoyo de los canales de televisión). La Liga Norte ya participó en los gobiernos de Berlusconi. En cuanto al M5S, se está preparando para convertirse en un partido burgués de gobierno.

El Sr. Di Maio se reúne regularmente con los líderes empresariales y los embajadores de la UE, e incluso fue a Londres para tranquilizar a los inversores. (Financial Times, 11 de marzo)

Y el M5S ya ha renegado de uno de sus principios fundametales: rechazar cualquier transacción con los otros partidos.

Si bien el rechazo de alianzas ha sido siempre una de las singularidades del movimiento, junto con el compromiso de su "pureza", el M5S ha entrado, sin remilgos, en una lógica de negociaciones para formar un gobierno. (Le Monde, 7 de marzo)

Cualquiera que sea el próximo gobierno, será burgués de parte a parte.

El poder del capital imperialista no reside en su capacidad de establecer, a voluntad, el gobierno que desea y cuando lo desea. Su poder radica en el hecho de que cualquier gobierno no proletario está obligado a servir al capital imperialista. (Trotsky, Bonapartismo y fascismo, julio de 1934, Contra el fascismo, Syllepsis, p. 440)

Romper con la burguesía, reagrupar a la vanguardia de los trabajadores

Incluso si el fascismo no es un peligro inmediato, la alternativa es cada vez más clara: socialismo o barbarie. O bien una serie de retrocesos económicos, políticos, ideológicos; o bien la unidad de los explotados para derrocar al capitalismo, para abrir la vía a la revolución europea y mediterránea. Para esto, se necesita un partido obrero revolucionario.

La crisis del movimiento obrero ha alcanzado un punto culminante en Italia. Es hora de que, en relación con la construcción de una nueva internacional, los militantes más decididos y conscientes, actualmente dispersos en el PCL, el PRC, los CS, etc. se reagrupen sobre una base revolucionaria e internacionalista. Se inspirarán en los esfuerzos de Antonio Labriola, Amedeo Bordiga, Antonio Gramsci y Pietro Tresso. Se guiarán por los programas de la Liga de los Comunistas dirigida por Engels y Marx, de la Internacional Comunista en vida de Lenin y de la Cuarta Internacional en vida de Trotsky.

Los militantes del partido comunista revolucionario en construcción sabrán estar a la vanguardia del frente único en defensa de los refugiados, del derecho de todos los trabajadores y estudiantes circular y establecerse en Europa, de la lucha diaria por las reivindicaciones y la independencia de los sindicatos frente al estado, la auto-organización de las luchas y la centralización de los órganos soviéticos. la autodefensa contra las fuerzas de represión y los matones fascistas, para abrir la perspectiva de un gobierno obrero y campesino, de los Estados Unidos Socialistas de Europa, de la Federación Socialista del Mediterráneo.

23 de marzo de 2018

Groupe Marxiste Internationaliste (Francia)



1#Dégagisme: Deriva de la expresión “Dégage!” (¡Lárgate!). El "dégagisme" es un neologismo político popularizado desde 2011 durante la Primavera Árabe. Se utiliza en la política francesa para exigir el desalojo, por la fuerza o no, de la persona o personas que detentan el poder, sin la voluntad de substituirlos, lo que conduce a un vacío de poder (Wikipedia).

2#LFI: La France Insoumise. Partido “de izquierdas” fundado en 2016 alrededor de la candidatura presidencial de Jean-Luc Mélenchon, que quedó en cuarto lugar (19,58%), tres veces más votos que el candidato del PS (6,36%).

3#Bancos mutualistas: Cooperativas de crédito. En el Estado Español, por ejemplo, las Cajas Rurales.

4#PRC : Partito de la Rifondazione Comunista, partido continuador del antiguo Partido Comunista Italiano (PCI), cuando éste, en 1991, decidió disolverse para acabar fundando un partido burgués (Partido Demócrata) fusionándose con una corriente de la Democracia Cristiana,

2018-03-24 Contra la represión

Declaración de Internaciema Kolektivista Cirklo


Por la libertad inmediata y sin cargos de todos los presos políticos y luchadores sociales


La situación de la clase obrera es muy grave: el trabajo que apenas nos garantiza la supervivencia, el paro, la inseguridad laboral, el vivienda inaccesible, son la otra cara de los privilegios de los ricos, cada vez más ricos, que han resuelto la crisis capitalista con la súper explotación del proletariado.

Desde la aprobación de la Ley Mordaza y la reforma del Código Penal, la represión sobre los que luchan contra esta situación se ha multiplicado: diariamente se hacen imputaciones judiciales graves a trabajadores cuyos delitos han estado hacer piquetes de huelga, defender a las familias pobres contra los desahucios, ocupar tierras de terratenientes absentistas, defender las manifestaciones contra la violencia policial, hacer chistes sobre franquistas o sobre la Virgen María en Internet, hablar en clase sobre el referéndum de l’1O, quemar fotos del rey o cantar cosas que no le gustan al gobierno o a la Iglesia. Mientras tanto, desde el poder se desvía la atención de la gente amplificando delitos comunes, explotados al máximo por los medios de comunicación.

Esta represión inusitada y creciente es la respuesta del gobierno que gestiona los intereses de la burguesía frente al importante ascenso de las movilizaciones de masas que vivimos desde ha más de un año. A pesar de la paz social que intentan imponer las burocracias colaboracionistas de los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, el incremento de las huelgas obreras, las mareas sociales, las marchas por la dignidad, las movilizaciones de las personas migrantes, las manifestaciones de las mujeres trabajadoras y los jubilados, muestran una reactivación clara de la lucha de la clase obrera después de tantos años de dura crisis económica.

Todo eso se proyecta también en la crisis catalana. El viernes 23 de marzo, el Tribunal Supremo, siguiendo desfachatadamente las instrucciones del gobierno del PP, decidió procesar a 25 representantes políticos y sociales catalanes. Por delito de «rebelión» (hasta 30 años de prisión) al Presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, al vicepresidente Oriol Junqueras y 7 consejeros de su gobierno disuelto, a la presidenta del Parlamento disuelto, a la secretaria general de ERC y a los dirigentes de ANC y Omnium Cultural. Por el delito de «desobediencia» (inhabilitación y multa) a 5 miembros del gobierno disuelto, 5 miembros de la mesa del Parlamento disuelto y las portavoces de la CUP, Mireia Boya y Anna Gabriel. Además, a algunos de ellos se les imputa el delito de malversación (hasta 8 años). El crimen: haber organizado un referéndum el 1 de octubre para que el pueblo catalán se manifestara democráticamente sobre la creación de una república catalana separada del reino de España.

El gobierno en minoría del PP – el primer partido imputado por corrupción, con más de 900 cargos imputados por la misma razón – debe su existencia a la voluntad del PSOE que, si quisiera, puede derribarlo desde las Cortes del Reino de España en cualquier momento. Muy al contrario, la dirección de ese partido está dejándole manos libres para criminalizar el referéndum y el independentismo catalán, para asfixiar financieramente a Cataluña, para reprimir policialmente las imponentes movilizaciones de masas, para disolver las instituciones estatales autonómicas (aplicación arte. 155) y para vetar la posibilidad de elegir nuevo presidente de la Generalitat, producto de las elecciones forzadas del 21 de diciembre.

No se trata de tener o crear ilusiones sobre que del movimiento independentista se puedan obtener contenidos favorables a la causa obrera, sino de comprender que la respuesta represiva del estado a las aspiraciones democráticas catalanas son un elemento de la involución política hacia formas que amenazan aún más las libertades políticas que necesitamos para luchar por nuestras reivindicaciones.

Por ello, es el momento de responder y parar la espiral represiva. Y hay que hacerlo como clase obrera. Porque es la burguesía española la que ataca y porque su fracción catalana también lo hace cuando lo interesa. Y porque, como se ha demostrado durante todo el «procés», la burguesía catalana, aunque sea víctima de la represión del estado, lo reconoce como propio y no deja de subordinarse a él. Como experiencia interclasista ya hemos tenido suficiente con el callejón sin salida en que han quedado las masas desconcertadas, mientras sus dirigentes «independentistas» se dedicaban a las negociaciones secretas para solucionar su propio futuro político, económico y personal.

Es necesario que todas las organizaciones del movimiento obrero del Estado Español, políticas, sindicales, sociales, de cualquier tipo, confluyan en un movimiento, como un puño :

  • Por la derogación del pensionàs, las reformas laborales, la reforma del Código Penal y la Ley Mordaza

  • Por la libertad inmediata y sin cargos de todos los presos políticos y luchadores sociales

  • Por el fin de la represión política contra los independentistas en la comunidad catalana.

  • Por el alzamiento inmediato del arte. 155

  • Por el derecho del pueblo catalán a elegir su destino sin interferencias del reino de España. Por el mismo derecho de todos los pueblos que lo deseen.


Abajo el gobierno Rajoy!


Hay condiciones para organizar una huelga general para conseguir estas reivindicaciones y acabar con el gobierno más corrupto y antiobrero que nos ha otorgado la monarquía heredada de Franco.


Hay condiciones por acabar con la monarquía y abrir el camino de un nuevo sistema de gobierno de los trabajadores por ellos mismos, que satisfaga las necesidades reales de la mayoría de la población y donde cada pueblo sea libre de elegir sus relaciones con la resto.


24 de marzo de 2018


Internaciema Kolektivista Cirklo

http://ikcirklo.org

ikcirklo@tutanota.com

2018-04-14 Alto a la masacre de palestinos

Declaración COREP

En català

Tiroteo deliberado contra civiles

El Estado norteamericano siempre ha apoyado al Estado colonial sionista, igual que siempre ha apostado por la monarquía absoluta, clerical y antisemita de Arabia Saudita. Con el refuerzo de Irán y del imperialismo ruso en Siria, con un cierto alejamiento de Turquía, Trump, flanqueado por generales y jefes torturadores de la CIA, ha modificado la política del imperialismo americano. Ha vuelto al acuerdo negociado sobre la producción nuclear iraní, en detrimento de los pueblos de Irán que creían que finalmente escapaba del bloqueo; le ha otorgado al gobierno islámico turco el derecho a intervenir en Siria e Irak, autorizándolo a masacrar a los kurdos del PKK-PYD-KCK junto con los islamistas sirios; alienta al próximo monarca saudita que bloquea Qatar y destruye Yemen; apoya al primer ministro racista y militarista de Israel que estrangula la Franja de Gaza, prosigue la colonización de Jerusalén y Cisjordania, y redobla su política de terror contra los palestinos.
¿Qué ha significado, en la práctica, el traslado de la embajada en Israel anunciado por Trump el 6 de diciembre de 2017 ?
• El 15 de diciembre, el ejército israelí mató a 4 palestinos que protestaban e hirió a 160.
• En la noche del 8 al 9 de enero, el ejército israelí bombardeó una base militar siria. El 9 de abril, lo repitió.
• El 16 de enero, el Estado americano congeló más de la mitad de los pagos previstos a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, empeorando la dramética situación de Gaza, bajo el bloqueo de Israel y Egipto.
• El 30 de marzo, el ejército israelí disparó munición real en Gaza contra los manifestantes pacíficos de la Marcha del retorno: al menos 17 palestinos muertos y 758 heridos. El 6 de abril, el ejército volvió a disparar munición real: al menos 9 palestinos  murieron (incluido un periodista) y varios cientos resultaron heridos. El 13 de abril, un palestino fue asesinado y hubo 120 heridos por balas. Los soldados disparan fríamente a los manifestantes a varios cientos de metros de la frontera.
Por el frente obrero unido contra el terrorismo de estado israelí
Francia ha invitado a Israel a la "moderarse". Arabia Saudita ha retomado la posición de los dos estados. Jordania y Egipto han condenado la masacre. Turquía ha protestado con más fuerza.
Pero los palestinos no pueden confiar en los estados burgueses de la región. La monarquía aplastó la resistencia palestina en Jordania en 1970-1971. Los cristianos-fascistas del Líbano liquidaron en 1982 a miles de refugiados palestinos con la ayuda del ejército israelí. El régimen del Baas sirio  golpeó militarmente a la resistencia palestina en 1983. Los gobiernos egipcio y sirio reprimieron el movimiento revolucionario de 2011, cuya victoria podría abrir una perspectiva para los palestinos.
El 4 de abril, el futuro rey de Arabia declaró que Israel tiene derecho a existir.
I believe the Palestinians and the Israelis have the right to have their own land. (Mohammed bin Salman, The Atlantic, 2 April 2018)
Yo creo que los palestinos y los israelíes tienen el derecho de tener su propia tierra. (Mohamed Ben Salmane, The Atlantic, 2  de abril de 2018)
La mayor parte de los estados vecinos están sobreexplotando a los refugiados o trabajadores migrantes palestinos y los discriminan. Irán y Turquía oprimen a sus minorías nacionales, incluidos los kurdos. Turquía todavía es miembro de la OTAN liderada por los Estados Unidos. Turquía y las monarquías del Golfo ayudan a los islamo-fascistas que oprimen a las mujeres en Siria e Irak, que han exterminado a los activistas sindicales, las minorías religiosas y las minorías nacionales. Egipto recibe armas y dinero de los Estados Unidos y bloquea la Franja de Gaza.
La mejor ayuda para los palestinos es la lucha por derrocar a los gobiernos que apoyan al Estado sionista. En todo el mundo, principalmente en los Estados Unidos e Israel, todas las organizaciones que reclaman trabajadores deberían exigir:
• ¡Fin de la colonización actual de Jerusalén y Cisjordania!
• ¡Levantamiento del bloqueo de Gaza por parte de Israel y Egipto!
• ¡Destrucción del muro del apartheid!
• ¡Liberación de todos los presos palestinos!
• ¡Derecho al retorno de los refugiados y sus descendientes!
• ¡Ni armas ni ayuda militar para Israel!
• ¡No a las amenazas militares contra Siria o Irán!
El sionismo alimenta el antisemitismo
En esta cuestión como en las demás, la clase obrera mundial está paralizada por la política de sus direcciones. Los partidos laboristas o socialdemócratas y los partidos procedentes del estalinismo apoyan la solución “de los dos Estados”, lo mismo que algunas organizaciones centristas (SPEW, SAlt, LO, NPA…). Esto equivale a poner en pie de igualdad a un estado colonial respaldado por todos los imperialismos y a una nación oprimida. Esto equivale a ratificar la colonización violenta de una gran parte de Palestina y la creación de bantustanes bajo la bota de Israel en el resto del territorio.
La solidaridad proletaria exige que nunca mantengamos una actitud puramente formal hacia la cuestión nacional, sino que siempre tengamos en cuenta la diferencia obligatoria en el comportamiento del proletario de una nación oprimida hacia la nación opresora. (Lenin, 31 de diciembre de 1922)
El estado israelí y el movimiento sionista, el imperialismo estadounidense y sus aledaños intentan equiparar los antisionistas con los racistas antijudíos. Por ejemplo, en Francia, Mélenchon, el líder de La Francia Insumisa, fue expulsado el 28 de marzo de una manifestación de protesta contra un crimen sórdido con connotaciones antisemitas. ¿Su crimen? ¡Apoyar la campaña de boicot a Israel (BDS)! Otro ejemplo, la prensa burguesa británica ha acusado, una vez más, a Corbyn, el líder electo del Partido Laborista, de antisemitismo. ¿Su crimen? ¡Haber pasado la noche del 2 de abril con Jewdas, un grupo de judíos no sionistas de su circunscripción electoral!
Ciertamente, existen antisionistas que son antisemitas, pero también hay muchos pro-sionistas que son antisemitas, en la tradición de Lord Arthur Balfour o Lord Winston Churchill. Los gobiernos pro-sionistas de los EE.UU. y la UE tienen fuertes vínculos con las monarquías absolutas e islamistas que difunden por todo el mundo el Protocolo de los Sabios de Sion, un libelo anti-semita realizado en 1901 por la policía zarista y citado abundantemente por Hitler.
Los comunistas internacionalistas que han estado luchando contra el racismo y el colonialismo durante 170 años no tienen lecciones que aprender de gente como Trump y Netanyahu. El movimiento sionista a menudo se adaptó al antisemitismo a principios del siglo XX porque estas dos corrientes reaccionarias compartían la idea de que los judíos eran inasimilables en los países en los que vivían. Ante el peor antisemitismo de la historia, el nacionalismo burgués judío apenas se opuso al Tercer Reich y algunos de sus líderes incluso colaboraron con los nazis. No fue sino después de la Segunda Guerra Mundial que el Holocausto sirvió de pretexto para que la burguesía sionista colonizara Palestina.
El estado israelí está construido sobre el racismo y la violencia contra los árabes de Palestina. El proyecto sionista consiste en rechazar la integración de los judíos en los países donde viven e instalarlos en Palestina, que ha sido el terreno de múltiples mestizajes étnicos y luchas religiosas violentas. El estado israelí se estableció en 1947 con el apoyo de los Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y la URSS. En 1948, durante la Nakba, 700,000 palestinos huyeron del ejército israelí y sus exacciones. El Partido Laborista israelí y el Sindicato Sionista Histadrut pidieron la exclusión de los árabes del empleo.
De ese modo, el nacionalismo burgués judío transformó a una pequeña minoría de los judíos del mundo en opresores. La consecuencia fue la persecución y la emigración forzosa de judíos establecidos en el norte de África y Oriente Medio durante dos milenios, que no eran colonos pero que sirvieron de chivos expiatorios de los regímenes nacionalistas burgueses árabes. El sionismo también ha facilitado el nauseabundo antisemitismo de los islamistas en todo el mundo.
Por una Palestina unificada por la revolución socialista
Para obtener de la ONU y de los Estados Unidos un estado junto a Israel, el nacionalismo pan-árabe burgués (Fatah, FDLP) firmó los Acuerdos de Oslo en 1993 (solo el FPLP se opuso, mientras permanecía en la OLP dirigda por Arafat). El resultado fue la continuación de la colonización de Jerusalén y Cisjordania, la construcción del muro del apartheid, la destrucción repetida de la Franja de Gaza en 2008, 2012 y 2014, la represión sistemática, los asesinatos y las encarcelaciones de palestinos. Otra consecuencia ha sido, en ausencia de una perspectiva proletaria, el surgimiento del islamismo anteriormente muy minoritario (Hamas, DJihad ...) entre los palestinos. Esto ha permitido a Hamas tomar el control de la Franja de Gaza.
Pero Hamas y Fatah tienen en común estar dirigidos por burgueses, oponerse a la lucha del proletariado palestino, depender de los estados burgueses vecinos y ser incapaces de dirigirse a los trabajadores de Israel (árabes o judíos). Además, se han acercado entre ellos en los últimos meses bajo la presión del general Al-Sissi, el presidente de Egipto que reprime  toda oposición política y participa en el bloqueo de Gaza.
El fin de la opresión nacional de la que son víctimas los árabes palestinos pasa por la destrucción del estado racista, belicista y colonialista de Israel, instrumento del imperialismo occidental en Asia occidental. Contra todas las burguesías (americana, hebrea, árabe, turca, persa...), la movilización de los trabajadores en Jerusalén, Cisjordania, Gaza, Israel, Jordania, Turquía, Egipto, Túnez... establecerá una Palestina laica y multiétnica en todo el territorio de Palestina, en la que árabes y judíos,  musulmanes, israelitas, cristianos y ateos puedan vivir juntos. Jerusalén, con sus tradiciones multiculturales, probablemente sea la capital de este estado obrero. Una Palestina así sería viable solo por la extensión de la revolución, la abolición de las fronteras heredadas de la colonización y el establecimiento de la federación socialista de Levante. Sólo una internacional obrera (y partidos obreros revolucionarios en cada país) podrá llevar a cabo un combate así.
La clase obrera, agrupando a los campesinos y estudiantes con ella, es la fuerza social que es capaz de acabar con la colonización sionista en Palestina y la dominación imperialista sobre Oriente Medio,  emancipar a los jóvenes y las mujeres,  dar tierra a los campesinos, formación a la juventud, empleo a todos y garantizar el desarrollo económico.

14 abril 2018

2018-05-01 1º de Mayo internacionalista

Contra la guerra, por los derechos de los pueblos oprimidos, por el socialismo:
¡por la revolución proletaria mundial!

Declaración firmada por

Colectivo Revolución Permanente (Alemania, Austria, Canadá, Francia) , IKC (Estado Español) , Patronsuz Dünya (Turquía) , TML (Brasil)

 

El 1 de mayo de 2018 se produce en un contexto de rivalidades entre potencias imperialistas y múltiples guerras locales. La rivalidad entre los “viejos” imperialismos de Estados Unidos, Europa occidental, Japón, con los imperialismos emergentes en China y en Rusia se ha acentuado claramente. Potencias regionales (Israel, Arabia Saudí, Turquía, Irán) se disputan el Próximo Oriente. Siria, irak, Corea, el mar de China, Ucrania, Afganistán… son el teatro de maniobras y confrontaciones militares.

Incluso la recuperación económica del capitalismo mundial, desigualmente repartida, no ha calmado las tensiones entre las diferentes fracciones de la burguesía, ni los ataques contra los productores. El empleo mundial aumenta, pero no lo bastante para hacer frente al crecimiento demográfico. Para el imperialismo mundial, una parte cada vez mayor de la humanidad es superflua. Además, el medio ambiente de la especia human está puesto en peligro por la supervivencia del capitalismo: aceleración del calentamiento climático, pérdida de diversidad biológica, enrarecimiento de los bosques y del agua pura, etc.

Todas las potencias imperialistas quieren defender no solo sus superbeneficios contra sus rivales sino también acrecentarlos. Sus estados buscan hacerlo atacando las conquistas de su clase obrera, anudando y reanudando alianzas, retomando la carrera de armamentos, interviniendo económica, política, diplomática y militarmente en el resto del mundo.

La OMC no logra llevar adelante acuerdos mundiales. Los intercambios de mercancías han dejado de intensificarse (aumentan ahora al mismo ritmo que la producción mundial). Porque los Estados Unidos siguen siendo la primera potencia mundial pero amenazada por China, el presidente Trump habla abiertamente de guerras comerciales que quiere llevar adelante y ganar. El proteccionismo, que nunca desapareció, vuelve con fuerza. Gran Bretaña se retira de la Unión Europea.


La reacción política en toda la línea es lo propio del imperialismo (Lenin, El imperialismo y la escisión del socialismo, diciembre 1916)


Israel jamás se ha preocupado por la autorización de la ONU para matar palestinos o para hacer la guerra a sus vecinos. Pero los Estados Unidos, que fundaron la ONU tras la Segunda Guerra Mundial, la esquivan cada vez más a la hora de llevar adelante sus agresiones militares, porque China y Rusia tienen un derecho de veto en el Consejo de Seguridad. Así, el el ejército americano, ayudado por Francia y Gran Bretaña, invocando un nuevo ataque químico, ha bombardeado Siria el 14 de abril. Como si los crímenes de guerra de esas tres potencias no fueran peores que los del carnicero Asad.

Los emigrantes de los países pobres y de los países en guerra son rechazados y perseguidos más que nunca. Se organizan referéndums que deciden sobre esta cuestión (Brexit), hay candidatos y partidos que ganan elecciones designando a los emigrantes como chivos expiatorios (Estados Unidos, Austria, Italia, Hungría…) Han surgido muros y se han reforzado las fronteras de los Estados Unidos, Israel, España, Grecia, Bulgaria, Hungría, Noruega, China, Gran Bretaña, Paquistán, Bostwana…

Turquía, que sigue siendo miembro de la OTAN, y de hecho una dictadura islamista, ha efectuado en enero una invasión militar en Siria para impedir la creación de un estado kurdo en su frontera y demostrar sus pretensiones de poder regional. Para ello ha recibido el apoyo de yijadistas sirios y la autorización de Rusia y Estados Unidos, mientras que los jefes del PKK-YPD han puesto a los combatientes kurdos al servicio del ejército americano. Habiendo vencido en Afrin el 18 de marzo, Erdogan extiende su guerra sucia enviando a las tropas turcas a invadir el norte de Irak, con la complicidad no solamente de Washington sino también del gobierno de Barzanik (PDK) de la zona autónoma kurda en Irak.

Al mismo tiempo, el gobierno colonialista israelí tiene carta blanca para una nueva oleada de represión brutal contra la población palestina. El nuevo hombre fuerte de Arabia Saudí, el príncipe Bin Salmán, justifica la existencia del estado de apartheid, mientras que su país continúa alimentando el antisemitismo y el salafismo a través del mundo, financiando a los movimientos islamofascistas.

La restauración del capitalismo por la burocracias estalinistas en Rusia y China no solo ha introducido nuevas potencias imperialistas, también ha cambiado el equilibrio entre las clases, en detrimento de los trabajadores. En Europa del Este, China, Vietnam, las conquistas en términos de empleo, sanidad, enseñanza, aportadas por la expropiación del capital han desaparecido brutalmente. La perspectiva del socialismo ha retrocedido en las masas explotadas y oprimidas. Los burócratas en el poder en Cuba y Corea del Norte han comenzado a convertirse en capitalistas.

Contrariamente a lo que querían hacer creer los ideólogos y politicastros de la burguesía imperialista, ello no ha llevado al triunfo de la “democracia representativa”.

Los regímenes autoritarios han sobrevivido y las democracias tradicionales recortan las libertades democráticas y espían a su población en nombre de la “ lucha contra el terrorismo”. Trump fue elegido con menos votos que Clinton. En los Estados Unidos, los negros siguen siendo el objetivo de los policías blancos. El papel de los servicios secretos y del estado mayor es más grande que nunca en los Estados Unidos. El presidente PT del Brasil, elegido por sufragio universal, fue destituido en agosto en nombre de la “lucha contra la corrupción” para substituirlo por un presidente MDB mucho más corrupto. El nacionalismo burgués de Venezuela, que ha mantenido al capitalismo, se apoya cada vez más en el ejército para resistir a la fracción proimperialista. En el Estado Español, el gobierno Rajoy PP y la monarquía franquista han criminalizado la lucha social y recortado drásticamente todas las libertades democráticas, llenando los juzgados y cárceles de trabajadores y jóvenes, mediante la reforma del Código Penal y la ley Mordaza, usados también para reprimir e impedir al pueblo catalán escoger democráticamente su suerte mediante un referéndum, en octubre de 2017.

Incluso en los países más avanzados, fracciones de las clases dominantes promueven la religión y el creacionismo. Los homosexuales siguen siendo per-seguidos en la mayoría de Estados. Los derechos de las mujeres también se cuestionan, en particular el derecho a abortar en Estados Unidos, Polonia, Hungría.

De nuevo, en todo el mundo, hay bandas fascistas que aterrorizan a los inmigrantes, a los huelguistas, a los campesinos pobres a las minorías religiosas o nacionales (Yezidis, gitanos, Rohinyás…)

Sin embargo, los trabajadores, las mujeres, las minorías oprimidas, los jóvenes en formación resisten de todas maneras: rivindicaciones, huelgas, manifestaciones, lucha armada… en Siria, Turquía, China Irán, Brasil, en España, en Estados Unidos, Francia… La clase obrera nicaragüense, a costa de decenas de muertos, ha obligado al gobierno a retirar su proyecto contra la Seguridad Social y las pensiones. Las luchas de clase no cesan, pero el proletariado y los oprimidos del mundo carecen de las organizaciones necesarias para transformar la aspiración y el compromiso de las masas en avances y victorias decisivas.

Las organizaciones que controlan actualmente al movimiento obrero se demuestran incapaces de hacer frente al ascenso de la reacción, de luchar contra las intervenciones imperialistas, de encabezar las luchas para debilitar y derrocar al capitalismo mundial. Las burocracias sindicales aceptan negociar todos los ataques. Los partidos exestalinistas, socialdemócratas y laboristas gobiernan para el capitalismo, atacando las conquistas (o disponiéndose a hacerlo). El DSA está dentro de uno de los dos grandes partidos burgueses de Estados Unidos, el Partido Demoćrata, cuyos candidatos (Obama, Clinton) también son apoyados por el PCUS. El SPD acaba de salvar a Merkel en Alemania. La Syriza griega ha capitulado ante las exigencias de Berlín y París. La SD danesa se alía con el DF fascistizante y se suma a su xenofobia. La SMER eslovaca gobierna con el SNS racista. El LP de Nueva Zelanda gobierna con el partido xenófobo NZF. Los viejos y nuevos partidos “reformistas” que están en la oposición, como el Partido Laborista de Gran Bretaña, Die Linke de Alemania, La Francia Insumisa, Podemos del Estado Español… no se reclaman ni siquiera del socialismo.

En esta situación, es más importante que nunca reconstruir la internacional obrera (y en cada país un partido obrero revolucionario) sobre la base del programa comunista. En todas partes, la vanguardia debe agruparse para oponer el internacionalismo proletario al nacionalismo estrecho que predica el enfrentamiento de unos trabajadores contra otros. El internacionalismo defiende el derecho de las naciones oprimidas a la autodeterminación, sin defender necesariamente una separación. Los trabajadores avanzados deben luchar contra toda restricción de las conquistas políticas y sociales, como el mejor terreno para la lucha por una verdadera democracia, es decir, por el poder de los consejos obreros. Sobre la base de la solidaridad de clase del proletariado, se oponen a la división entre nacionales y extranjeros, entre trabajadores intelectuales y manuales, entre hombres y mujeres, entre jóvenes y viejos, entre religiones diferentes.

Hay que prevenir el peligro de una guerra mundial destructiva, detener la destrucción del medio ambiente causada por la ley del máximo beneficio capitalista, derrocar a la burguesía, desmantelar el estado burgués, tomar el poder, poner los medios de producción en manos de quienes, con su trabajo, crean la riqueza de la sociedad, marchar hacia el socialismo, hacer desaparecer las fronteras, las clases y el Estado.


1º mayo 2018

Colectivo Revolución Permanente (Alemania, Austria, Canadá, Francia)

IKC (Estado Español)

Patronsuz Dünya (Turquía)

TML (Brasil)

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2018-05-01 IKC Kreta Cirklo - Cercle de guix - Círculo de tiza nº1

Revista de IKC

Primavera 2018

 

2018-05-03 Por la libertad de Kadir Çınar

La víspera del 1º de mayo, el gobierno islamista de Erdoğan ha detenido a 84 personas en varias ciudades de Turquía.

Entre las víctimas de la represión, nuestros camaradas de Patronsuz Dünya nos señalan que figura Kadir Çınar, detenido en su domicilio durante la noche del 29 de abril en Bursa.

Kadir es un trabajador (cocinero en Genç Gıda), un militante sindical (representante sindical de Dev Turizm İş), un revolucionario y un internacionalista.

La policía le acusa de citar a Trotsky y de difundir sus ideas en las redes sociales. El 2 de mayo el tribunal ha decidido dejarlo en prisión provisional. Está en aislamiento y su sumario es secreto.

Liberación de Kadir Çınar, de todos los presos del movimiento obrero y del movimiento kurdo, sin sanciones ni cargos !

3 mayo 2018

Colectivo Revolución Permanente



Protestad ante la embajada de Turquía de vuestro país :

16 av Lamballe 75016 Paris
ambassade.paris@mfa.gov.tr

Case postale 34, Lombachweg 33 3000 Berne 15
botschaft.bern@mfa.gov.tr

Rue Montoyer 4 1000 Bruxelles
embassy.brussels@mfa.gov.tr

197 Wurtemburg St Ottawa, ON K1N 8L9
embassy.ottawa@mfa.gov.tr/

C/Rafael Calvo, 18 2ºA-B 28010 MADRID

embajada.madrid@mfa.gov.tr

y hacedlo saber a : freekadir@tutanota.com

2018-06-20 ¡Derecho de circulación e instalación para todos y todas!

¡Apertura de las fronteras!

¡Derecho de circulación e instalación para todos y todas!



Macron, Conte, Merkel y Sánchez expulsan a los inmigrates fuera de Europa

Empujados por una guerra comercial mundial naciente, Trump, May, Xi, Putin y los dirigentes de las potencia europeas, supuestamente unidas en la UE, multiplican las leyes y medidas para impedir a los migrantes la entrada en sus territorios. El nuevo gobierno ultranacionalista italiano (M5I-Liga) y su ministro del Interior Salvini, rechazaron, el 11 de junio, al Aquarius de la ONG SOS Mediterranée que salvaba a 639 personas procedentes de Libia. El barco, no acogido por Macron en Francia, ha encontrado finalmente refugio en Valencia (España) el 17 de junio. Si bien en estas circunstancias la acogida del barco en España se presenta como un alivio, Pedro Sánchez (PSOE) ha confirmado con toda tranquilidad que los migrantes tendrán mes y medio para prepararse a sufrir la ley antiinmigrantes. Ésta autoriza a la policía a rechazar las pateras (que sobre todo llegan de Marruecos), a los migrantes en los enclaves españoles en Marruecos (Ceuta y Melilla) y a enviar a centros de retención durante 60 días a todas las personas migrantes ilegales antes de expulsarlos.

La Ley de Extranjería PP-PSOE-CiU no tiene nada que envidiar a la de Macron llamada de “Asilo e inmigración”, aprobada en febrero de 2018, que alarga los plazos de retención y reduce los recursos y los derechos de los migrantes amenazados de prisión, si utilizan papeles falsos. Los migrantes del Aquarius, en Francia y en España, no tendrán el derecho a vivir decentemente en Europa, lo mismo que los 2,4 millones de solicitantes de asilo desde 2015, a veces expulsados y más a menudo iligales, que representan menos del 1% de la población europea. Tampoco los 3.700 migrantes muertos en el Mediterráneo, solo en 2017.

Potencia dominante en Europa, la Alemania capitalista proyecta reenviar a los migrantes hacia los países de llegada, después de haber a cogido a más de un millón de trabajadores y trabajadoras desde 2015. Empujado por la ola nacionalista representada por el partido fascistoide AfD, el gobierno CDU-SPD dirigido por Merkel cuenta con aplicar severamente la expulsión a las fronteras de la UE mientras orienta hacia los empleos duros y precarios a los migrantes llegados desde 2015. Porque, como lo muestran los gobiernos de Austria, Hungría, Polonia, Eslovenia, República Checa y Servia, el mercado de trabajo europeo puede prescindir de esta fuerza de trabajo.

Se erigen muros para rechazar a las personas migrantes y se aprueban leyes que criminalizan a los que los ayudan. El capitalismo no sólo empuja en cada país a una parte de la clase obrera y de la juventud a la miseria creciente ¡también señala a los migrantes como chivo expiatorio! Existen ya acuerdos con el dictador Erdogan y el primer ministro griego Tsipras (Syriza) para dejarlos pudrirse en Turquía (3,9 millones) y en las islas griegas. Desde 2017, el gobierno italiano ayuda a los guarda-costas libios y la UE ha proporcionado barcos militares a Libia para bloquearla llegada de trabajadores y jóvenes, donde sufren trabajo forzado y violaciones.

 

La explotación y la guerra capitalistas

son la causa de las migraciones

En todo el mundo, cada Estado utiliza a la policía y la justicia contra los inmigrantes que huyen de la miseria y las guerras que las grandes potencias imperialistas (China, Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania, España, Italia, Gran Bretaña…) imponen a regiones enteras del globo. Mientras que la ley Collomb permite el encierro de niños, Trump se responsabiliza de separar a los niños de sus padres migrantes procedentes de México, para expulsar a los adultos, aunque haya tenido que recular ante la indignación social provocada. Pero millones de latinoamericanos continúan arriesgando la vida en la frontera con México para no morir en la miseria.

Cada burguesía utiliza el nacionalismo y la xenofobia para dividir a la clase obrera y presentar a los extranjeros pobres como los culpables del marasmo económico producido por el capital. Recientemente, el primer ministro húngaro Orban ha hecho aprobar una una ley que condenará a prisión a los militantes que ayuden a los migrantes. En Austria, el primer ministro Sebastian Kurtz ha anunciado que puede crearse un “eje de voluntarios en la lucha contra la inmigración ilegal” con Alemania e Italia. En Italia, Salvini, llama a “limpiar el país calle por calle” de emigrantes ilegales.

Estas grandes potencias que expulsan a los inmigrantes están en primera línea para defender sus cuotas de mercado y sus grandes empresas. Para el beneficio de sus accionistas, su policía y su ejército intervienen contra las huelgas y las luchas anticapitalistas. Los grandes grupos capitalistas y sus Estados respectivos hacen exactamente lo mismo en los países dominados para sobreexplotar a las masas, delegando en esbirros la seguridad del país. Si tal o cual presidente o primer ministro no hace lo que debe, puede contemplarse la intervención militar como en Irak, en Afghanistán, en la República Centroafricana o en Costa de Marfíl.

¡Frente único obrero para la apertura de las fronteras!

Frente a la ola represiva contra los migrantes en Europa y en general, la responsabilidad del movimiento obrero (partidos y sindicatos) no consiste en avalar las políticas reacccionarias de cierre de fronteras y de expulsiones, sino en luchar por la unidad de la clase obrera, con o sin papeles, migrante o no. Defender el derecho de todos los migrantes, ya sean refugiados económicos o políticos, a desplazarse e instalarse con los mismos derechos que los trabajadores locales, obliga a que el movimiento obrero declare la guerra al nacionalismo, al fascismo y a la xenofobia como lo hizo en su momento el Manifiesto del Partido Comunista: ¡Proletarios de todos los países, uníos! Es la única consigna que abre una perspectiva a los migrantes y a la Humanidad.

En cada país, esa lucha planteará la cuestión de los mismos derechos para todas y todos y la del poder obrero, el único capaz de garantizar el desarrollo económico al servicio de la población, la apertura de fronteras, el derecho de instalación y circulación para todos en el seno de los Estados Unidos Socialistas de Europa.


20 de junio de 2018

Colectivo Revolución Permanente (Alemania, Austria, Canadá, Francia)

IKC



2018-06-21 Las guerras y la barbarie capitalista son la causa de las crisis migratorias

¡Por la igualdad de derechos para todos los trabajadores y trabajadoras, migrantes
o no migrantes!

 

 

Comunicado de IKC:   en catalán

                                         en castellano

2018-06-27 El nuevo gobierno del PSOE a la salvación de la monarquía putrefacta

El gobierno del PSOE,

a la salvación de la monarquía putrefacta

 

La clase obrera en retroceso, durante los años de crisis


Durante los años de la gran crisis económica, las condiciones de vida y los derechos laborales de la clase obrera han sido brutalmente reducidos en la mayoría de los países. También en la mayoría de los casos, es un hecho el recrudecimiento generalizado de la represión de la lucha social y la reducción de derechos políticos y democráticos en general.

España no es una excepción, pero sí un caso especialmente exagerado (en comparación con otros países europeos) porque aquí la crisis ha durado mucho más (6-7 años) y nuestra clase obrera absorbió con estupor y sin mucha resistencia todos los golpes. Los pensionazos y reformas laborales de Zapatero, las reformas laborales y de pensiones de Rajoy, la ley mordaza y la modificación del Código Penal se sumaron a todas las reformas laborales anteriores, las leyes antiterroristas, la ley de extranjería, mientras los representantes de las grandes federaciones sindicales garantizaban la paz social y firmaban aumentos de horas de trabajo, reducciones de los salarios nominales y despidos de manera generalizada.

La burguesía salvó sus bancos privados con dinero público, mientras negaba la sanidad pública a los inmigrantes y recortaba el subsidio a los parados.

Millones de personas sin trabajo, pobreza extendida también entre los que tienen trabajo, emigración de dos millones de personas (nacionales y extranjeras), deshaucios de las viviendas, suicidios, incluso hambre, mientras ninguna voz se levantaba contra ello. PSOE e IU se dedicaron a vegetar incluso en el parlamento. La huelgas prácticamente desaparecieron: los huelguistas anuales pasaron de 650.000 en 2009 a 183.129 en 2016. Y las burocracias sindicales acostumbraron a la clase obrera a jornadas sueltas de paro por objetivos cada vez de mayor retroceso (uno típico fue “ofrecer rebajas salariales por menos despedidos”).

Desde entonces el trabajo “fijo” es un bien para unos pocos privilegiados de cierta edad. La precariedad en todos los grados posibles es la única norma hasta el máximum legal: el ejército de falsos autónomos “subcontratados” por las empresas, incluidas las públicas, que ya no tienen ni derecho a paro ni a cobrar las bajas médicas cortas ni a futura pensión que no sea de hambre, ni a ningún tipo de indemnización por despido, puesto que no hay un contrato laboral.


El Estado, corrupto hasta la médula


La corrupción política de los años del despilfarro continuó en todos los partidos con posiciones de gobierno al nivel que fuera (local, autonómico o estatal), incluso a la monarquía al más alto nivel. Pero la reducción del pastel provocó grandes enfrentamientos hasta dar lugar a filtraciones cruzadas de mafias en competencia: los “casos” fueron tomando forma gracias sobre todo a este método y acabaron provocando la abdicación del rey, la disolución de CiU, una gravísima crisis en el PSOE y finalmente el hundimiento del gobierno Rajoy y probablemente del PP, del cual judicialmente se ha demostrado que es una organización recaudadora de masivos sobornos empresariales.

Han sido años de plomo de los que la clase sale desapegada de los sindicatos tradicionales (¿cómo confiar en esos dirigentes amorrados al Estado?), y también de los viejos partidos que se autodenominan “de izquierda”, que forman un todo político y económico con el aparato del Estado burgués (PSOE, y los residuos PCE-IU).

Las asambleas de mayo del 2011 fueron un signo de cambio en el ambiente. Miles de jóvenes (muchos de ellos parados y otros muchos procedentes de capas pequeño-burguesas pauperizadas repentinamente por la crisis) mostraron una búsqueda de algo nuevo, sobre todo enrabiados por el contraste de la situación general de las masas con el lujo visible procedente de la corrupción (el lujo real de la alta burguesía es habitualmente muy discreto y lejano a los medios de comunicación).

Nadie en este tiempo ha trabajado por organizar tendencias revolucionarias en las grandes organizaciones sindicales. De hecho, son organizaciones muertas, sin asambleas de sección, sin reuniones, sin congresos democráticos dignos de ese nombre, sin más vida que las conspiraciones aparatiles exacerbadas, porque están en quiebra financiera. El porcentaje de la clase obrera sindicalizada disminuye continuamente a causa tanto del desapego como de la extrema precariedad.

A nivel político, el desapego, las inquietudes, la búsqueda de “algo nuevo” ha sido rápidamente dirigido a un nuevo aparato político (Podemos) apoyado descaradamente desde un medio de comunicación y cuya organización abierta y lenguaje radical de los primeros meses ha dejado paso a lo mismo de siempre: un partido dirigido con mano de hierro por el líder (Iglesias) con posiciones políticas calcadas de IU, basadas en la colaboración de clases para “moderar” con “reformas” los peores efectos del capitalismo sobre las masas no burguesas (objetivo imposible, por cierto, que se lo pregunten a los griegos). Podemos ha sido creado para suplir las funciones del PSOE allí donde ese partido ya no tiene arraigo y cumple muy bien esa función sobre todo entre la pequeña burguesía, pero no parece que haya conseguido la menor relación con la clase obrera, ni siquiera simplemente electoral.


La mayor crisis política de la Monarquía postfranquista


Parecería que con una clase obrera silenciada políticamente y casi sindicalmente, sometida a una represión inusitada (hay centenares de sindicalistas enjuiciados por acciones simples y cada día gotean nuevos) debería dar lugar a un paraíso político para la clase dominante. Pero, justamente, es al contrario: Al no tener que hacer frente común contra la clase enemiga y encontrarse con un recorte tan drástico del pastel a repartir, todas las contradicciones internas de la burguesía afloran y se exacerban en la competición por la parte más grande o siquiera por la defensa de sus territorios de control. Esto, que ha sido una de las razones del destape de la corrupción, también forma parte de la explicación de la crisis con Cataluña y la caída final del gobierno del PP con el voto de todos los grandes partidos burgueses “periféricos”. La burguesía española no ha conseguido jamás centralizarse en un único partido burgués que asimilara las componentes vasca y catalana. Y aunque ni una ni la otra quieren ni tienen ningún interés real en independizarse, saben muy bien levantar la vieja reivindicación democrática no resuelta del derecho a la autodeterminación porque responde a un sentimiento real de las masas (especialmente pequeñoburguesas). Un sentimiento que tanto el PNV como PDCAT-ERC alimentan y deforman de manera controlada, para utilizarlo en las negociaciones con Madrid.

El “procés” catalán, sin embargo, no ha sido simplemente la maniobra habitual. El enfrentamiento con el PP y su gobierno (del que tantas veces han sido aliados los burgueses catalanes) ha ido tan lejos que, en este momento, las cúpulas de los partidos catalanes están en la cárcel o exiliados. Y las penas que pueden recaerles son muy importantes. Rajoy jugó fuerte contra la burguesia catalana y empujó a los dirigentes del “procés” hasta donde ni ellos mismos nunca creyeron que llegaran.

La victoria del gobierno era obvia, (tenía el beneplácito del PSOE y, en último término, el ejército), como también lo era la sumisión dócil y vergonzosa de los supuestos proclamadores de la república a la convocatoria de elecciones monárquicas y la aplicación del Art. 155.

Pero la Monarquía ha sufrido un severo desgaste. No tiene raíces en las masas, tiene miembros condenados por corrupción en un proceso que hasta el juez instructor afirma que quien también debería haber sido imputado Juan Carlos rey. El actual rey Felipe se creyó obligado a intervenir públicamente en apoyo del gobierno. Pero ahora ese gobierno y ese partido se han desmoronado bajo una sentencia por corrupción de gran envergadura. La “cuestión catalana” no sólo no está resuelta, sino que es uno de los principales problemas del nuevo gobierno PSOE, conformado para sortear la crisis política más profunda que hemos vivido desde la muerte de Franco y el hundimiento de la UCD.

La caída de Rajoy y el gobierno de Pedro Sánchez han sido presentadas y vistas por las masas como una especie de victoria, pero en realidad se trata de una operación de salvación .

El gobierno del PSOE es un gobierno burgués con miembros de gran confianza para el sistema. Ciudadanos, el partido creado para sustituir al PP en su muerte anunciada, ha opinado que ellos no lo hubieran elegido mejor. Los comentarios sobran.


El acuerdo CEOE-CCOO-UGT


Las direcciones de UGT y CCOO, en su habitual línea de colaboración de clases, acaban de firmar un acuerdo con la patronal por el que garantizan la paz social en la medida de sus posibilidades. En el acuerdo, renuncian en nombre de toda la clase obrera a recuperar el poder adquisitivo perdido por los salarios durante los años de la crisis (alrededor del 9 % de media), pactan agilizar el despido individual para ahorrar salarios de trámite a las empresas y aceptan que cualquier mal momento de la empresa se cargue contra los salarios y la Seguridad Socal (ya bien arruinada por el gobierno Rajoy). ¿ A cambio de qué? De buenas palabras. Mientras todos los medios han anunciado que los salarios mínimos de convenio subirán a 1.000€, el acuerdo, en este punto, se limita a “recomendar”. No es extraño, por tanto, que la CEOE se desviviera por firmar bien rápido.

Las escasas medidas que efectúe Pedro Sánchez sólo van a tener por objetivo incrementar el score electoral del PSOE. No tiene mayoría parlamentaria para hacer nada relevante en terrenos presupuestario y legislativo (con algunas excepciones). Pero no le importa, porque no quiere hacer nada relevante. Será un gobierno de mantenimiento del statu quo (que ya es mucho, dada la putrefacción general del Estado), con gestos de márketing hacia los trabajadores. L’affaire Aquarius es una muestra de que nos espera: publicidad llorosa de tan humanitario como es nuestro nuevo gobierno (y nuestras alcaldías), pero cuando lleguen los migrantes serán tratados como todos los demás: cárcel inhumana en los CIE y expulsión.

Ni las reformas laborales, ni los pensionazos ni la ley Mordaza, ni la modificación del Código Penal van a ser puestos en cuestión.

Tampoco se indultará a los presos sindicales, sociales y políticos, incluido los del gobierno catalán. Ni se darán instrucciones a las fiscalías para sobreseer todas las causas de la ley Mordaza y los delitos de odio, blasfemia e injurias a la corona. Como mucho, se acercará los presos catalanes a Cataluña…otro gesto de márketing vacío. Para el resto, las detenciones por delitos aberrantes continúan día a día, con todo el calvario que significa para los militantes el proceso judicial y la cárcel.

Con la mayoría que tiene el gobierno, podría aceptar la convocatoria de un referéndum democrático en Cataluña, donde se pudiera decidir libremente y en paz las relaciones con el resto del Estado Español (incluida su separación), pero nada ni lejanamente parecido está entre las intenciones de un partido que votó a favor de la aplicación del art. 155.

Los trabajadores no pueden esperar nada bueno de este gobierno, ni del PSOE, ni de Podemos, que todos los días pide formar parte de él, ni de las burocracias sindicales que viven del presupuesto del Estado.

Del mismo modo que dentro de los sindicatos no hay resistencia real a las burocracias, nadie en este tiempo ha planteado la necesidad de una nueva organización política de la clase obrera sin lazos con el cadáver putrefacto de la burguesía en cualquiera de sus expresiones territoriales.

En medio de esta grave crisis política, cuando por fin rebrotan las huelgas (se han triplicado en un año) y movilizaciones (pensionistas, mujeres trabajadoras), es un momento propicio para luchar por construir un partido con programa revolucionario que recoja desde las reivindicaciones más elementales de supervivencia hasta el camino hacia la toma del poder por el proletariado. Que plantee con claridad la necesidad de la independencia de clase para desarrollarlo. Que promueva la lucha obrera capaz de hacer retroceder a la burguesía. Nosotros sí lo hacemos. Otros dicen que lo hacen, pero mientras lo dicen están dentro de la CUP, apoyando a la burguesía catalana, o en Bildu, colaborando con la vasca, o en IU o Podemos, apoyando a la española. Hay mucho trabajo por hacer y hacen falta muchos cerebros y manos.

España no es una excepción, pero sí un caso especialmente exagerado (en comparación con otros países europeos) porque aquí la crisis ha durado mucho más (6-7 años) y nuestra clase obrera absorbió con estupor y sin mucha resistencia todos los golpes. Los pensionazos y reformas laborales de Zapatero, las reformas laborales y de pensiones de Rajoy, la ley mordaza y la modificación del Código Penal se sumaron a todas las reformas laborales anteriores, las leyes antiterroristas, la ley de extranjería, mientras los representantes de las grandes federaciones sindicales garantizaban la paz social y firmaban aumentos de horas de trabajo, reducciones de los salarios nominales y despidos de manera generalizada.

La burguesía salvó sus bancos privados con dinero público, mientras negaba la sanidad pública a los inmigrantes y recortaba el subsidio a los parados.

Millones de personas sin trabajo, pobreza extendida también entre los que tienen trabajo, emigración de dos millones de personas (nacionales y extranjeras), deshaucios de las viviendas, suicidios, incluso hambre, mientras ninguna voz se levantaba contra ello. PSOE e IU se dedicaron a vegetar incluso en el parlamento. La huelgas prácticamente desaparecieron: los huelguistas anuales pasaron de 650.000 en 2009 a 183.129 en 2016. Y las burocracias sindicales acostumbraron a la clase obrera a jornadas sueltas de paro por objetivos cada vez de mayor retroceso (uno típico fue “ofrecer rebajas salariales por menos despedidos”).

Desde entonces el trabajo “fijo” es un bien para unos pocos privilegiados de cierta edad. La precariedad en todos los grados posibles es la única norma hasta el máximum legal: el ejército de falsos autónomos “subcontratados” por las empresas, incluidas las públicas, que ya no tienen ni derecho a paro ni a cobrar las bajas médicas cortas ni a futura pensión que no sea de hambre, ni a ningún tipo de indemnización por despido, puesto que no hay un contrato laboral.


El Estado, corrupto hasta la médula


La corrupción política de los años del despilfarro continuó en todos los partidos con posiciones de gobierno al nivel que fuera (local, autonómico o estatal), incluso a la monarquía al más alto nivel. Pero la reducción del pastel provocó grandes enfrentamientos hasta dar lugar a filtraciones cruzadas de mafias en competencia: los “casos” fueron tomando forma gracias sobre todo a este método y acabaron provocando la abdicación del rey, la disolución de CiU, una gravísima crisis en el PSOE y finalmente el hundimiento del gobierno Rajoy y probablemente del PP, del cual judicialmente se ha demostrado que es una organización recaudadora de masivos sobornos empresariales.

Han sido años de plomo de los que la clase sale desapegada de los sindicatos tradicionales (¿cómo confiar en esos dirigentes amorrados al Estado?), y también de los viejos partidos que se autodenominan “de izquierda”, que forman un todo político y económico con el aparato del Estado burgués (PSOE, y los residuos PCE-IU).

Las asambleas de mayo del 2011 fueron un signo de cambio en el ambiente. Miles de jóvenes (muchos de ellos parados y otros muchos procedentes de capas pequeño-burguesas pauperizadas repentinamente por la crisis) mostraron una búsqueda de algo nuevo, sobre todo enrabiados por el contraste de la situación general de las masas con el lujo visible procedente de la corrupción (el lujo real de la alta burguesía es habitualmente muy discreto y lejano a los medios de comunicación).

Nadie en este tiempo ha trabajado por organizar tendencias revolucionarias en las grandes organizaciones sindicales. De hecho, son organizaciones muertas, sin asambleas de sección, sin reuniones, sin congresos democráticos dignos de ese nombre, sin más vida que las conspiraciones aparatiles exacerbadas, porque están en quiebra financiera. El porcentaje de la clase obrera sindicalizada disminuye continuamente a causa tanto del desapego como de la extrema precariedad.

A nivel político, el desapego, las inquietudes, la búsqueda de “algo nuevo” ha sido rápidamente dirigido a un nuevo aparato político (Podemos) apoyado descaradamente desde un medio de comunicación y cuya organización abierta y lenguaje radical de los primeros meses ha dejado paso a lo mismo de siempre: un partido dirigido con mano de hierro por el líder (Iglesias) con posiciones políticas calcadas de IU, basadas en la colaboración de clases para “moderar” con “reformas” los peores efectos del capitalismo sobre las masas no burguesas (objetivo imposible, por cierto, que se lo pregunten a los griegos). Podemos ha sido creado para suplir las funciones del PSOE allí donde ese partido ya no tiene arraigo y cumple muy bien esa función sobre todo entre la pequeña burguesía, pero no parece que haya conseguido la menor relación con la clase obrera, ni siquiera simplemente electoral.


La mayor crisis política de la Monarquía postfranquista


Parecería que con una clase obrera silenciada políticamente y casi sindicalmente, sometida a una represión inusitada (hay centenares de sindicalistas enjuiciados por acciones simples y cada día gotean nuevos) debería dar lugar a un paraíso político para la clase dominante. Pero, justamente, es al contrario: Al no tener que hacer frente común contra la clase enemiga y encontrarse con un recorte tan drástico del pastel a repartir, todas las contradicciones internas de la burguesía afloran y se exacerban en la competición por la parte más grande o siquiera por la defensa de sus territorios de control. Esto, que ha sido una de las razones del destape de la corrupción, también forma parte de la explicación de la crisis con Cataluña y la caída final del gobierno del PP con el voto de todos los grandes partidos burgueses “periféricos”. La burguesía española no ha conseguido jamás centralizarse en un único partido burgués que asimilara las componentes vasca y catalana. Y aunque ni una ni la otra quieren ni tienen ningún interés real en independizarse, saben muy bien levantar la vieja reivindicación democrática no resuelta del derecho a la autodeterminación porque responde a un sentimiento real de las masas (especialmente pequeñoburguesas). Un sentimiento que tanto el PNV como PDCAT-ERC alimentan y deforman de manera controlada, para utilizarlo en las negociaciones con Madrid.

El “procés” catalán, sin embargo, no ha sido simplemente la maniobra habitual. El enfrentamiento con el PP y su gobierno (del que tantas veces han sido aliados los burgueses catalanes) ha ido tan lejos que, en este momento, las cúpulas de los partidos catalanes están en la cárcel o exiliados. Y las penas que pueden recaerles son muy importantes. Rajoy jugó fuerte contra la burguesia catalana y empujó a los dirigentes del “procés” hasta donde ni ellos mismos nunca creyeron que llegaran.

La victoria del gobierno era obvia, (tenía el beneplácito del PSOE y, en último término, el ejército), como también lo era la sumisión dócil y vergonzosa de los supuestos proclamadores de la república a la convocatoria de elecciones monárquicas y la aplicación del Art. 155.

Pero la Monarquía ha sufrido un severo desgaste. No tiene raíces en las masas, tiene miembros condenados por corrupción en un proceso que hasta el juez instructor afirma que quien también debería haber sido imputado Juan Carlos rey. El actual rey Felipe se creyó obligado a intervenir públicamente en apoyo del gobierno. Pero ahora ese gobierno y ese partido se han desmoronado bajo una sentencia por corrupción de gran envergadura. La “cuestión catalana” no sólo no está resuelta, sino que es uno de los principales problemas del nuevo gobierno PSOE, conformado para sortear la crisis política más profunda que hemos vivido desde la muerte de Franco y el hundimiento de la UCD.

La caída de Rajoy y el gobierno de Pedro Sánchez han sido presentadas y vistas por las masas como una especie de victoria, pero en realidad se trata de una operación de salvación .

El gobierno del PSOE es un gobierno burgués con miembros de gran confianza para el sistema. Ciudadanos, el partido creado para sustituir al PP en su muerte anunciada, ha opinado que ellos no lo hubieran elegido mejor. Los comentarios sobran.


El acuerdo CEOE-CCOO-UGT


Las direcciones de UGT y CCOO, en su habitual línea de colaboración de clases, acaban de firmar un acuerdo con la patronal por el que garantizan la paz social en la medida de sus posibilidades. En el acuerdo, renuncian en nombre de toda la clase obrera a recuperar el poder adquisitivo perdido por los salarios durante los años de la crisis (alrededor del 9 % de media), pactan agilizar el despido individual para ahorrar salarios de trámite a las empresas y aceptan que cualquier mal momento de la empresa se cargue contra los salarios y la Seguridad Socal (ya bien arruinada por el gobierno Rajoy). ¿ A cambio de qué? De buenas palabras. Mientras todos los medios han anunciado que los salarios mínimos de convenio subirán a 1.000€, el acuerdo, en este punto, se limita a “recomendar”. No es extraño, por tanto, que la CEOE se desviviera por firmar bien rápido.

Las escasas medidas que efectúe Pedro Sánchez sólo van a tener por objetivo incrementar el score electoral del PSOE. No tiene mayoría parlamentaria para hacer nada relevante en terrenos presupuestario y legislativo (con algunas excepciones). Pero no le importa, porque no quiere hacer nada relevante. Será un gobierno de mantenimiento del statu quo (que ya es mucho, dada la putrefacción general del Estado), con gestos de márketing hacia los trabajadores. L’affaire Aquarius es una muestra de que nos espera: publicidad llorosa de tan humanitario como es nuestro nuevo gobierno (y nuestras alcaldías), pero cuando lleguen los migrantes serán tratados como todos los demás: cárcel inhumana en los CIE y expulsión.

Ni las reformas laborales, ni los pensionazos ni la ley Mordaza, ni la modificación del Código Penal van a ser puestos en cuestión.

Tampoco se indultará a los presos sindicales, sociales y políticos, incluido los del gobierno catalán. Ni se darán instrucciones a las fiscalías para sobreseer todas las causas de la ley Mordaza y los delitos de odio, blasfemia e injurias a la corona. Como mucho, se acercará los presos catalanes a Cataluña…otro gesto de márketing vacío. Para el resto, las detenciones por delitos aberrantes continúan día a día, con todo el calvario que significa para los militantes el proceso judicial y la cárcel.

Con la mayoría que tiene el gobierno, podría aceptar la convocatoria de un referéndum democrático en Cataluña, donde se pudiera decidir libremente y en paz las relaciones con el resto del Estado Español (incluida su separación), pero nada ni lejanamente parecido está entre las intenciones de un partido que votó a favor de la aplicación del art. 155.

Los trabajadores no pueden esperar nada bueno de este gobierno, ni del PSOE, ni de Podemos, que todos los días pide formar parte de él, ni de las burocracias sindicales que viven del presupuesto del Estado.

Del mismo modo que dentro de los sindicatos no hay resistencia real a las burocracias, nadie en este tiempo ha planteado la necesidad de una nueva organización política de la clase obrera sin lazos con el cadáver putrefacto de la burguesía en cualquiera de sus expresiones territoriales.

En medio de esta grave crisis política, cuando por fin rebrotan las huelgas (se han triplicado en un año) y movilizaciones (pensionistas, mujeres trabajadoras), es un momento propicio para luchar por construir un partido con programa revolucionario que recoja desde las reivindicaciones más elementales de supervivencia hasta el camino hacia la toma del poder por el proletariado. Que plantee con claridad la necesidad de la independencia de clase para desarrollarlo. Que promueva la lucha obrera capaz de hacer retroceder a la burguesía. Nosotros sí lo hacemos. Otros dicen que lo hacen, pero mientras lo dicen están dentro de la CUP, apoyando a la burguesía catalana, o en Bildu, colaborando con la vasca, o en IU o Podemos, apoyando a la española. Hay mucho trabajo por hacer y hacen falta muchos cerebros y manos.

 

27-06-2018

Internaciema Kolektivista Cirklo

 

2018-06-27 ¡Por la igualdad de derechos para todos los trabajadores y trabajadoras, migrantes o no migrantes!

Las guerras y la barbarie capitalista

son la causa de las crisis migratorias


¡Por la igualdad de derechos para todos los trabajadores y trabajadoras, migrantes o no migrantes!


El Mediterráneo es un inmenso cementerio de seres humanos que huyen de las guerras y la miseria de sus países de origen. En los últimos 25 años está documentada la desaparición 34.361 personas ahogadas en sus aguas, más de 3.100 de ellas en 2017.


A los que sobreviven al viaje infernal, que en ocasiones supone miles de km y varios años, les espera, si son interceptados por la armada, la policía o la guardia civil, el internamiento en CIE’s , que son auténticas prisiones en condiciones inhumanas, y la expulsión forzada hacia terceros países donde son tratados de manera brutal (por ejemplo, Marruecos acarrea migrantes a los límites del desierto y los abandona).


Los migrantes que consiguen quedarse en el Estado Español, como en el resto de los países de la UE, pasan por todo tipo de situaciones inhumanas que pueden ir desde la dependencia de las mafias tratantes de esclavos hasta la prostitución forzada, pasando siempre por la precariedad laboral más absoluta.


Ni las guerras ni la miseria de la que huyen son fenómenos «naturales». Son producto de la destrucción económica, ecológica y en muchas ocasiones militar ocasionada por el capitalismo con todas sus ramificaciones. Lo que está provocando las continuas crisis migratorias es la intervención del capital, encabezado por los países imperialistas, en su movimiento constante de búsqueda del máximo beneficio y con sus refriegas para repartirse los recursos de todo el planeta.


Pero mientras el capital no tiene fronteras en sus movimientos de depredación y rapiña, a los seres humanos que buscan ganarse la vida se les obliga a la migración clandestina, a la que se responde en toda la UE con la militarización de las fronteras. Mafias especializadas en emigración y muertes masivas por la precariedad de los medios de transporte son el fruto de esa política.


En toda Europa están extendiéndose cada vez más, entre los partidos de la burguesía y pequeña burguesía, posiciones descaradamente xenófobas y racistas, que se presentan como populismo nacionalista. Estas posiciones culpabilizan a los migrantes y a las minorías étnicas de todos los males que sufren los trabajadores “nacionales” y sirven para intentar enfrentarnos unos contra otros, mientras se oculta que el auténtico origen de las difíciles condiciones de vida de toda la clase obrera es la explotación capitalista.


De la tierra o extranjera, la clase obrera es única. La defensa de los derechos de las personas migrantes, su sector más desprotegido y sobreexplotado, ha sido un trabajo constante de numerosas organizaciones que forman parte del movimiento obrero en todo el Estado Español y muy concretamente en el País Valencià. Trabajo que se ha hecho sobre la base de la solidaridad de clase y la autoorganización, lejos del asistencialismo beato y burgués.


La denuncia permanente de la Ley de Extranjería, de los ominosos CIE’s, de las expulsiones “en caliente” y la lucha por la igualdad de derechos para los trabajadores y estudiantes migrantes, ha generado un sano estado de opinión general entre la población (no sólo en la clase obrera) que es la base que ha sustentado la “sensibilidad” de los partidos del actual gobierno de la Generalitat y de la ciudad de València hacia problemas tan graves como el acceso gratuito a la sanidad pública (negado a los migrantes por el gobierno del PP), las condiciones de los CIE’s y, la presente semana, la tragedia humana del Aquarius de Médicos sin Fronteras y SOS Mediterranée, sobrecargado con 629 personas salvadas de la muerte segura, al que los gobiernos de Italia y Malta han negado sin empacho el atraque en sus puertos.


Felizmente, la iniciativa de la Alcaldía de València-Generalitat Valenciana para acoger a los refugiados del Aquarius no ha sido abortada por el recién estrenado gobierno del PSOE y hoy están acogidos en nuestro país. El gobierno Rajoy tuvo por bandera la posición contraria y, entre otros, impidió en 2015 la realización del proyecto de la Generalitat de enviar a Grecia un barco humanitario que aliviara la dramática crisis migratoria que allí se vivía.


La propaganda pre-electoral de unos y otros, y la habitual manipulación de la opinión pública por los medios de comunicación burgueses, quiere hacernos creer hipócritamente que el Reino de España y el País Valencià son ahora “tierra de acogida” para los refugiados.


Pero lo cierto es que ni el gobierno del PSOE de España ni el bipartito valenciano ponen en cuestión el mantenimiento de toda la legislación básica europea y española que convierte a los migrantes en objeto de persecución policial permanente. El mismo fin de semana que entró en condiciones humanitarias el Aquarius en el puerto de València, 1.000 migrantes ilegales lo hicieron por las playas de Andalucía y fueron enviados sin miramientos a centros de retención, sin más derechos que esperar una cercana expulsión. Más aún, como bien explicaba el flamante nuevo ministro de Interior, una vez pasados los 45 días de gracia concedidos a los refugiados del Aquarius, les espera la misma suerte.


Y las condiciones de precariedad, sobreexplotación, represión racista, negación de derechos, de los migrantes ya establecidos, tampoco han cambiado.


Por esa razón, es una obligación indispensable de todas las organizaciones del movimiento obrero (políticas, sindicales, sociales, culturales, etc) denunciar la campaña de autocomplaciencia y unir fuerzas para luchar:


Por la apertura de fronteras para todos los estudiantes y trabajadores

Por la derogación inmediata de la Ley de Extranjería

Por el cierre inmediato de todos los CIE’s

Por la igualdad de derechos sociales, laborales, civiles y políticos para todos los trabajadores y trabajadoras, migrantes o no migrantes.

Por acabar con todas las guerras imperialistas y la explotación capitalista

¡De la tierra o extranjera, una sola clase obrera!


¡La clase obrera no debe reconocer

más patria que a los trabajadores de todos los países del mundo!


27 de juny de 2018

 

CASAL OBRERI POPULAR (COIP), INTERNACIEMA KOLEKTIVISTA CIRKLO (IKC), CANDOMBE, STOP DESNONAMENTS, ARRAN,  COS-HORTA